Bueno, no te queda otra, ¿no? Como en casi ninguna estación de servicio existen ya los gasolineros para que te hagan el trabajo sucio de echar gasolina mientras tú hablas del tiempo con ellos, te toca a ti desenfundar la manguera del surtidor y engancharla al depósito de tu coche.

Si, como muchas personas, prefieres pasar ese trámite lo más rápido posible, seguramente ni te percates en que, en la mayoría de surtidores de las principales gasolineras existe también un expendedor de guantes finos de plástico para protegerte las manos, precisamente, del boquerel.

Y es que esta parte de la manguera es una de las que atesoran más microbios y gérmenes de las que te puedas encontrar en todo el mundo. Por eso es recomendable el uso de esos guantes de plástico, aunque muchas veces pases de ellos.

Así que, ya sabes, cada vez que vayas a la gasolinera ponte los guantes. Tu salud te lo agradecerá.