Después de un día agotador, al fin llega la hora de irte a la cama ¿Eres de los que prefiere dormir en cueros o de los que necesita ponerse algo de ropa? Algunos estudios científicos han demostrado que meterse en el sobre completamente desnudo tiene beneficios para la salud. Ya tienes excusa para decirle a tu madre que deje de regalarte pijamas.

La primera ventaja interesa especialmente a los insomnes. Según investigadores de la Universidad del Sur de Australia, a muchas personas las cuesta conciliar el sueño porque tardan mucho tiempo en regular su temperatura interna.

Para dormir, el organismo debe enfriarse hasta cierto nivel y a algunos les cuesta más que a otros. Una ayuda extra de ventilación, como la que recibe un cuerpo desnudo, facilita el proceso y ayuda a descansar mejor. Claro que tampoco se trata de pasar frío: la habitación tiene que estar al menos a 16°C.

La refrigeración también tiene un efecto positivo sobre el envejecimiento. Una temperatura moderada incrementa la liberación de melatonina, la hormona que precisamente regula el ciclo sueño-vigilia y tiene propiedades antioxidantes.


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Por el contrario, cuando el tejido que te envuelve la eleva demasiado, el cuerpo no es capaz de liberar el exceso de calor ni, por tanto, todas estas moléculas. Su excreción resulta fundamental para la regeneración y reparación de las células. Si quieres tener una piel y un pelo más sanos, deja de esconderte en pijamas de franela.

Además de la salud de tu melena, la temperatura y la calidad del sueño influyen en tu peso. Pese a que mientras dormimos apenas gastamos energía, cuando lo hacemos en un ambiente fresco el organismo quema más calorías para mantener el equilibrio térmico.

De hecho fíjate que después de una noche sin pegar ojo, es muy probable que acabes comiendo más de lo que necesitas y menos saludable. Si estamos cansados segregamos grandes cantidades de cortisol, la hormona del estrés, que aumenta el apetito y además hace que nos apetezcan alimentos grasos.

Y aún hay más: un estudio de investigadores estadounidenses ha vinculado la temperatura a la que duerme una persona con el riesgo de padecer diabetes. Comprobaron que cuando el sueño tiene lugar a 19°C en vez de 24°C se incrementa la sensibilidad a la insulina, es decir, necesitamos menos dosis de esta hormona para regular el azúcar en sangre. Encontraron asimismo que producimos el doble de tejido adiposo marrón, un tipo de reserva de grasa, muy abundante en bebés, cuya función es producir calor y hace que quememos calorías más rápidamente.


Richard foster, on Flickr

Tu salud sexual también ser verá beneficiada si finalmente optas por deshacerte del pijama. En mujeres, la ventilación de la vagina previene la proliferación de hongos y bacterias nocivas, que prefieren los ambientes calurosos. Los hombres que duermen en cueros mejorarán su fertilidad y la calidad del esperma al mantener los testículos a una temperatura fresca.

Las parejas que yacen desnudas liberan una mayor cantidad de oxitocina, la llamada ‘hormona del amor’. Esta sustancia contribuye a aumentar el apetito sexual y reforzar los vínculos entre ambos cónyuges, aparte de reducir el estrés y la depresión, disminuyendo así riñas y trifulcas.

Si a pesar de todos estos beneficios no te ves capaz de dormir sin nada encima, elige mejor prendas holgadas y de algodón. También puedes hacer como Marilyn Monroe: unas gotas de perfume y a la cama.