Es el órgano muscular principal del aparato circulatorio en todos los animales, incluidos los seres humanos. Ya lo sabías, pero de su correcto funcionamiento depende que la sangre fluya por nuestro cuerpo y, básicamente, estemos vivos.

Lo que quizá no sabías que eso de que ‘se rompa el corazón’ puede ocurrir y que puedes hacer sencillas y placenteras cosas para mantenerlo saludable. Toma nota.

Pesa menos que una lata de refresco

El corazón pesa aproximadamente unos 250 gramos, poco más o menos que una bebida o un paquete mediano de embutido. Para que lo visualices aún mejor (y olvidando por completo la idea de que es triangular tal y como lo sueles dibujar), piensa que cada una de las válvulas que se abren y cierran para permitir que la sangre fluya hacia dentro y hacia fuera del músculo tienen un tamaño parecido al del diámetro de una moneda de dos euros (25,75 milímetros).

A la velocidad del rayo

El trabajo del corazón se traduce en unas 100.000 pulsaciones diarias, lo que a lo largo de una vida de 70 años superaría los dos millones y medio de latidos. Y todo esto con una rapidez digna de admiración: el tiempo que utiliza para llevar a cabo un ciclo cardíaco de contracción y relajación del músculo -o lo que es lo mismo, un latido- dura nada más y nada menos que unos 0,8 segundos.

El buen sexo le mantiene en forma

Puede que no lo hayas relacionado, pero los problemas de disfunción eréctil suelen tener algo que ver con los problemas cardíacos. Por el contrario, si gozas de una vida sexual plena y satisfactoria estarás cuidando de tu corazón mucho más de lo que puedas imaginar.

Tal y como aseguró una investigación publicada en la revista 'American Journal of Cardiology', aquellos hombres que practican sexo dos veces a la semana tienen menos probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares que quienes tan solo tienen relaciones una vez al mes o menos.

Las razones: cuando practicamos sexo estamos realizando ejercicio físico y, por lo tanto, manteniendo nuestra salud cardíaca a pleno rendimiento, además de reducir los peligrosos picos de estrés que pueden afectar gravemente al corazón.

La risa es buena para el corazón

Reírte y estar de buen humor mantiene en equilibrio las hormonas del estrés reduciendo la inflamación de las arterias y aumentando los niveles de HDL o colesterol ‘bueno’.

Lo mejor, según asegura la Asociación Americana del Corazón, es que los efectos de la risa sobre la salud cardíaca duran al menos 24 horas.

Puedes medir su tamaño

Para estar seguro de que tu salud cardiovascular es la correcta sólo necesitas una cinta métrica. Envuelve tu cintura y si la medida de tu abdomen es superior a la mitad de tu altura -por ejemplo, si mides 1,70 y tu circunferencia más de 85 centímetros- podrías tener algún problema cardíaco.

Le gusta el alcohol

Como buen truhan, a tu corazón le gustan las mujeres (u hombres, porque se adapta a nuestra inclinación sexual) y el vino, aunque este último en cantidades moderadas.

El alcohol, especialmente los caldos tintos, contiene antioxidantes y un compuesto llamado resveratrol. Según los expertos, consumir hasta dos de vino vasos al día y no más de 14 semanales, protege el corazón de daños arteriales.

No está donde creías

Sí, para entonar himnos nacionales todo el mundo se lleva la mano a la parte izquierda del pecho. Pero la realidad es que el corazón, aunque ligeramente inclinado a la izquierda, está situado más bien en el centro, justo debajo del esternón.

Litros de sangre corren por sus venas, mujer

Probablemente tu mente no alcance a imaginar la cantidad de litros diarios que bombea el corazón. Ahora mismo se encarga de hacer circular unos seis litros, lo que se puede traducir en más de un millón de barriles de sangre en toda una vida.

La tristeza le afecta

Hace años que los expertos en cardiología vienen advirtiendo que los traumas infantiles pueden dar lugar a problemas de salud cardiovascular años después. De hecho, según un estudio elaborado por investigadores del centro especializado Virginia Tech y la Universidad de Toronto, los niños con familiares encarcelados tienen el doble de riesgo de sufrir un ataque al corazón al llegar a la edad adulta.

Pero no sólo puedes dañar tu corazón si tienes una infancia triste. Cualquier acontecimiento emocional repentino puede causar una cardiomiopatía inducida por el estrés, técnicamente conocida como 'takotsubo'. Los aumentos repentinos de las hormonas del estrés como la adrenalina pueden hacer que una parte del corazón aumente de tamaño temporalmente, lo que reduce su potencia de bombeo.

No es exactamente un ataque al corazón, ya que no se bloquean las arterias y la afección tiende a desaparecer por sí misma en unas pocas semanas, pero en casos severos puede ser fatal.