Un estudio realizado por la Universidad de Amsterdam lo demuestra: mimar y tratar como alguien superior a tu hijo puede convertirlo en un narcisista cuando sea mayor. Según este estudio, realizado con 565 niños de edades comprendidas entre los 7 y los 12 años y sus padres (415 madres y 290 padres), el egoísmo, la vanidad y el egocentrismo surgen en la infancia.

De esta forma, los padres que sobrevaloran a sus hijos durante esta etapa del desarrollo tratándolos de una forma especial tienen más probabilidades de convertir a sus descendientes en narcisistas. Así, si nadie le pone remedio, los niños crecerían y llegarían a la edad adulta como verdaderos ególatras.

"Cuando los niños son vistos por sus padres como más especiales que el resto de niños pueden interiorizar la idea de que son individuos superiores, una visión que está en el centro de la esencia del narcisismo", escriben los investigadores en su estudio.

Sin embargo, esta actitud no debe ser confundida con el obvio trato especial que se le da a un hijo por el mero hecho de serlo. De hecho, los propios investigadores aclaran en el estudio que cuando los niños "son tratados por sus padres con afecto y aprecio, pueden interiorizar la idea de que son personas valiosas, algo que básico para su autoestima".