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UNA INVESTIGACIÓN DE LA URJC DESARROLLA UN DISPOSITIVO PARA EVALUAR NUESTRA CAPACIDAD OLFATIVA

Más cerca de encontrar la relación entre la pérdida de olfato y el Alzheimer

Un nuevo dispositivo, diseñado por un grupo de investigadores de la URJC, es capaz de comprobar qué zonas del cerebro se activan con estímulos aromáticos y, por lo tanto, de evaluar objetivamente nuestra capacidad olfativa. El objetivo final es encontrar indicadores precoces que nos ayuden a frenar enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.

El olfatómetro

URJC El olfatómetro

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Astrid García @astridgl | Madrid
| 27.02.2014 15:00

De los cinco sentidos del ser humano, el olfato es sin duda el más desconocido. Hasta ahora, ha sido muy complicado observar la conexión entre su pérdida y un accidente de tráfico o un traumatismo, así como hallar el motivo por el que la anosmia coincide en muchos casos con el desarrollo de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.

Un grupo de investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos lleva tres años probando una nueva herramienta, a la que han llamado olfatómetro, capaz de evaluar objetivamente nuestra capacidad olfativa.

El dispositivo permite la llegada al sujeto de un estímulo olfativo para comprobar qué zonas de su cerebro se activan. Esto se realiza a través de una mascarilla o de unas gafas nasales, y funciona de forma sincronizada a la llegada de las imágenes de resonancia y a su respiración; un método que hasta ahora no utilizaba ningún otro aparato.

El olfatómetro ha sido testado en máquinas de resonancia magnética en la Fundación CIEN-Fundación Reina Sofía, y en la actualidad está siendo probado con electroencefalogramas.

La iniciativa de este equipo de ingenieros, psicólogo y terapeutas de la URJC, coordinados por la investigadora del Departamento de Tecnología Electrónica, Susana Borromeo, ha conseguido simplificar las pruebas y rebajar los costes con respecto a otros aparatos alemanes y estadounidenses diseñados con el mismo objetivo.

"No existen dispositivos comerciales porque hasta ahora el olfato era un sentido casi olvidado. La ciencia ha recuperado su interés por él al hallar una relación entre la anosmia sin causa aparente y el desarrollo de enfermedades degenerativas como el Alzheimer", explica Borromeo.

En las primeras pruebas realizadas participaron 200 sujetos sanos, para comprobar cuál es la reacción 'normal' del cerebro a un estímulo olfativo. Posteriormente, lo hicieron personas que carecen de olfato por causas virales, traumáticas o desconocidas, lo que permite obtener comparaciones, y el próximo paso es trabajar con pacientes con problemas cognitivos.

Y es que, aunque el olfato sigue siendo un gran desconocido, varios estudios lo relacionan con las zonas del cerebro de la memoria y los recuerdos. Uno de los objetivos fundamentales de investigaciones como esta es encontrar indicadores precoces para frenar enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.

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