Pocos viajes científicos han sido tan importantes y decisivos en la historia como el que realizó Charles Darwin a bordo del Beagle entre 1831 y 1836.

Tenía 22 años cuando zarpó y el resultado de sus notas cambiarían para siempre la historia natural y la imagen del mundo que ahora tenemos.

Sin embargo, Darwin contaba con un importante material para realizar sus investigaciones: una magnífica biblioteca, con importantes volúmenes sobre lo que se sabía hasta ese momento sobre la naturaleza.

Ahora, un proyecto ha digitalizado ese corpus de conocimiento que ayudó a Darwin en su viaje marítimo e intelectual. Son los 404 volúmenes que se cree que formaban esa biblioteca, deducido a partir de la correspondencia de la tripulación.