Que pasar mucho tiempo en Facebook viendo cómo tus amigos y conocidos se lo pasan en grande en unas fotos que probablemente no reflejan del todo la realidad, o la hacen lucir mejor de lo que es, ya nos habían advertido que puede ser perjudicial para nuestro estado anímico, pero lo que no sabíamos es que cotillear perfiles también nos puede afectar a la salud.

Un reciente estudio se ha centrado en analizar cómo las comparaciones con otros usuarios de la red social por excelencia nos hacen percibir nuestro propio estado de salud y cómo nos hacen pensar en enfermedades, no solo mentales sino también físicas.

“Más gente está pasando más tiempo en Facebook y las comparaciones sociales son una parte inevitable de la experiencia”, advierte el profesor Bridget Dibb, al frente de la investigación. “Es importante ser conscientes de cómo esta actividad nos afecta, de cómo puede cambiar el cómo nos sentimos, dado el fuerte vínculo entre bienestar, calidad de vida y salud física”.

Las comparaciones sociales pueden hacerse de dos formas, hacia arriba (cuando sentimos que a los demás les va mejor que a nosotros) o hacia abajo (cuando sentimos que a nosotros nos va mejor que a los demás). Por su propia naturaleza, advierte el estudio, las redes sociales nos hacen tender al primer tipo de comparaciones, ya que la gente suele publicar sus fotos más atractivas y suele escribir solo sobre buenas noticias en sus vidas.

“Las personas que consideran Facebook una parte importante de sus vidas también son aquellas que más síntomas reportan”, señala Dibb. “La comparación social está relacionada con una percepción más negativa de la propia salud física”.

Lo que aún no saben es que va antes, si el huevo o la gallina. Podría ser que compararnos con los otros usuarios de Facebook nos haga vernos menos saludables o podría ser que las personas que de hecho tienen más síntomas de enfermedad física sean las que más tienden a compararse con los otros internautas.