El momento de escupir la pasta de dientes va automáticamente seguido de enjuagarse con agua la boca para quitarse todo resto de dentífrico. Es una acción que se ha convertido en instintiva al haberlo repetido tantas veces en nuestras vidas. Día tras día. Por tanto, también es un hábito. Pero sorprendentemente este acto tan inconsciente, es una equivocación. Si te resulta difícil de creer, en el vídeo te lo explicamos.

En la boca hay muchas bacterias: en concreto, más de 700 especies diferentes de bacterias, y entre cada milímetro de saliva puede haber entre 10 y 100 microorganismos. Cumplen una función significativa para nuestro bienestar. Por eso hay que mantenerlo en equilibrio, para que nuestra boca y nuestro cuerpo se mantengan sanos.

De niños nos metían mucho miedo para que no nos tragáramos la pasta de dientes. Por eso nos teníamos que enjuagar muy bien. ¿Por qué el miedo a tragarnos este químico? Por la fluorosis, una enfermedad ante el exceso de ingesta de flúor, que afecta al esmalte y creando así manchas blancas en los dientes, que luego se ponen marrones.

Lavarse los dientes parece que va a ser más incómodo que nunca. Pero no pasa nada. Todo es cuestión de hábitos. En este vídeo te contamos por qué no deberías volver a enjuagarte la boca después de cepillarte los dientes nunca más.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Jabón o gel desinfectante: ¿qué es mejor para lavarse las manos?

¿Te levantas peor que cuando te acostaste? Es posible que tengas la "resaca del sueño"