Un grupo de investigadores especializados en matemáticas y mecánica de fluidos ha elaborado un estudio que examina el desgaste del caramelo duro sumergido en una corriente de fluido.

La idea era estudiar la respuesta formal al desgaste de distintos materiales sometidos a la acción de un flujo laminar de fluido a alta velocidad. El estudio de las formas peculiares del caramelo y cómo esta se mantiene hasta el final ayuda a comprender la respuesta y el comportamiento de otros materiales y fluidos.

Extrapolando la teoría y mediante la formulación de un modelo los investigadores pueden tomar un objeto de cualquier tamaño y tipo y un flujo de desgaste para calcular la velocidad en que éste desaparece.

Por ejemplo, estimaron que son necesarios unos 1.000 lametones para consumir un caramelo de cinco centímetros de diámetro y fabricado por ellos mismos.

Podría parecer un estudio banal o anecdótico pero el trabajo de estos científicos es muy importante desde el punto de vista geológico para comprender cómo se han formado algunos paisajes y accidentes geográficos donde el agua ha sido actor protagonista.

También es interesante para la industria farmacéutica saber cómo y en cuanto tiempo los compuestos y excipientes de los medicamentos se disuelven en la boca de los pacientes.

El trabajo ha sido realizado por Jinzi Huang, un estudiante de doctorado en el Instituto Courant, y tutorizado por Nicholas Moore,  profesor del departamento de matemáticas del Estado de Florida.