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ESTUDIO SOBRE PERCEPCIÓN VISUAL DE BEBÉS

Así ve el mundo un recién nacido

Una investigación reconstruye por primera vez la percepción visual del mundo de los recién nacidos: para que te vea, acércate a escasos 30 centímetros de su cara

Los recién nacidos distinguen rostros a treinta centímetros de distancia

Ilustración Bruno Laeng / UiO (Journal of Vision) Los recién nacidos distinguen rostros a treinta centímetros de distancia

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Un bebé con dos o tres días puede percibir las expresiones faciales de sus padres a una distancia de 30 centímetros, según un estudio de percepción realizado en la Universidad de Oslo. Sus autores sostienen que no solamente pueden ver los rostros a esa distancia, sino que quizá puedan notas ciertas expresiones faciales que muestren emociones.

Para llegar a mostrar esta y otras conclusiones a un público adulto han combinado tecnología, matemáticas y el conocimiento previo existente sobre la percepción visual. Los resultados indican que la distancia para que el bebé distinga el rostro es similar a la de un lactante cuando está mamando. Si la distancia aumenta hasta los 60 centímetros, la imagen se torna demasiado borrosa para el recién nacido.

El estudio fue realizado en el Instituto de Psicología de la universidad noruega y puede ayudar a explicar por qué a veces notamos que los recién nacidos puedan imitar las expresiones faciales de los padres mucho antes de que su visión esté lo suficientemente desarrollada para percibir los detalles de sus entornos.

La anterior conjetura también la tenía en mente desde hacía años Svein Magnussen, uno de los autores del estudio, aunque no había tenido oportunidad de demostrarlo. De hecho, había indicios de esto desde los años ochenta, cuando se descubrió que un bebé dirigía la mirada hacia una figura con rayas blancas y negras situada en un fondo gris uniforme. También se conocía el nivel de contraste y de resolución espacial necesarios para que el pequeño siguiera la dirección de la figura.

Pero la clave estaba en el movimiento, en poder demostrar esto más allá de las imágenes fijas, tal como recoge el estudio publicado en 'Journal of Vision'. Magnussen intuía que iba a ser mucho más fácil si mostraban imágenes moviéndose a los bebés.

Para ello se grabaron varios vídeos con diferentes expresiones (alegría, ira...) y se lo mostraron a un grupo de adultos para que dieran su aprobación al identificarlas. La idea era que si estos no eran capaces de reconocer una expresión facial a 30 centímetros los recién nacidos tampoco lo harían. Y así fue en tres de cada cuatro casos. Pero a 60 centímetros la identificación se tornaba más complicada y a 120 prácticamente imposible.

La conclusión es que un bebé de 2 a 3 días puede percibir rostros, aunque no queda cien por cien despejada la duda de si percibe las expresiones emocionales. Pero si es capaz de imitarlos en muchas ocasiones es muy probable que sea así, según los autores del estudio. También queda por determinar si pueden interpretar lo que percibe, un reto que queda para siguientes investigaciones.

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