Se trata de un caso único, y a lo largo de la historia solo se han contabilizado otros tres casos de bebés que nacieron a las 25 semanas del embarazo y lograron sobrevivir. Según cuentan los expertos, los bebés que nacen tan pequeños dejan de desarrollarse en el útero de la madre porque la placenta no suministra adecuadamente ni el oxígeno ni los nutrientes necesarios para crecer. No obstante, este niño tenía un corazón, unos pulmones, un cerebro y unos riñones “inusualmente bien desarrollados”, apunta el doctor Edward Bell, profesor de pediatría neonatal en la Facultad de Medicina Carver de la Universidad de Iowa y fundador de la web Tiniest Babies Registry, el registro de los bebés supervivientes más pequeños desde 1936.

Este niño nació por medio de una cesárea el pasado mes de agosto de 2018 y tan solo pesaba 268 gramos. No podía respirar ni comer solo, y todo su cuerpo cabía dentro de las manos ahuecadas de sus padres. Es por eso por lo que los profesionales sanitarios del hospital de la Universidad de Keio, en Tokio, decidieron intervenir cuando tan solo se contabilizaban 24 semanas de embarazo, que es el momento en que la mayoría de los médicos consideran “viable” que el bebé pueda sobrevivir fuera del útero de la madre.

El pasado 20 de febrero, tras cinco meses de tratamiento en el centro médico, el bebé fue dado de alta y pudo ir a casa con su familia. Ahora pesa 3,2 kilos, y ya posee el título de ser el bebé varón más pequeño que ha logrado sobrevivir en la historia registrada. "Solo conocemos que hay cuatro bebés tan pequeños en la historia de la humanidad", asegura el doctor Edward Bell. "Es extremadamente raro. Y para los niños, por lo que puedo decir, es único”. De los 210 bebés que aparecen en el registro y que pesaron menos de 400 gramos al nacer, el 75 por ciento son chicas.

De ahí que el niño que nació en Tokio haya superado a otras tres niñas de Tokio, Illinois y Alemania. Todas ellas nacieron a las 25 semanas y con un peso de 265, 260 y 252 gramos, respectivamente. "En estos casos de niños extremadamente prematuros o extremadamente pequeños, las niñas están un poco más desarrolladas que los niños", apunta Bell.