‘Juego de Tronos’ ha regresado a la pequeña pantalla de la mano de HBO. Y, como cada temporada, millones de telespectadores siguen la pugna por lograr el Trono de Hierro y gobernar los Siete Reinos.

La ferocidad con la que cada una de las casas aspirantes a gobernar trata a sus adversarios se refleja en los animales que se exhiben en sus estandartes: el lobo de los Stark, el león de los Lannister, el ciervo de los Baratheon y el dragón de los Targaryen.

Una pregunta que sugiere esta situación es: si los aspirantes al trono dependieran de una batalla entre estos seres, ¿cuál de ellas se alzaría con la victoria? Pues bien, algunos científicos han tratado de resolver esta duda.

La bióloga Katie Hinde, profesora asociada de la Universidad Estatal de Arizona, apostaría por el dragón, ya que en circunstancias normales su tamaño, su fuerza y la posibilidad de atacar a distancia lo harían casi invencible. Sin embargo, no niega que algunos factores podrían causar su derrota.

El primero se relaciona con la fuerte relación que mantienen con su ‘madre’, Daenerys Targaryen, lo que podría hacer que abandonase la batalla si ella estuviera ausente, opina Hinde.

El segundo es que, por su tamaño y por su capacidad de vuelo, una alimentación insuficiente podría debilitarlo, en opinión de Marc Kissel, profesor de antropología en la Universidad Estatal de los Apalaches en Carolina del Norte. En esta circunstancias "podría ser posible que uno de los carnívoros haga algo de daño", añadió Brian Tanis, doctor en biología en la Universidad Estatal de Oregón.

El ciervo parece, en principio, el que menos posibilidades tendría de vencer. Pero Hinde señala que este herbívoro podría matar a un lobo o león con sus astas, como ocurrió en el primer episodio de la serie, cuando los Starks descubrieron a un lobo con una cornamenta incrustada en su cuerpo. Además, su rapidez le permitiría huir para regresar más tarde a la batalla. De hecho, en el mundo real más de la mitad de los ataques de depredadores terminan con la huida de su presa.

La bióloga va más lejos, y apunta a que el ciervo sería el único con alguna posibilidad, aunque remota, de derrotar a un dragón. Se basa en que los leones matan a sus presas mordiendo en el cuello, lo que no sería eficaz para penetrar las escamas del dragón. Algo que sí podrían conseguir las afiladas astas de un ciervo, siempre que existiera un área desgastada o una brecha entre las escamas. Sin embargo, para que el golpe fuese mortal, el dragón debería caer del cielo y empalarse en ellas, lo que acabaría con ambos, asegura.

Si ello ocurriese, el triunfo se dirimiría entre el lobo y el león. En este caso, el felino tendría ventaja ante un animal acostumbrado a cazar en manada, opina Hinde.

En conclusión, parece que el dragón sería el favorito para los expertos. Pero, como en el fútbol, aquí no hay rival pequeño y cualquiera podría dar la sorpresa. Incluso el ciervo.