La investigación, a cargo de la Universidad de Londres y otras instituciones, evaluó una muestra de casi 4.500 alumnos de 9 a 10 años de edad de 200 escuelas primarias en Londres, Birmingham y Leicester para una serie de factores de riesgo metabólicos y cardiovasculares.

Estos incluyen la adiposidad, que describe la grasa corporal total, y, fundamentalmente, la resistencia a la insulina, que se produce cuando las células no responden a la insulina, la hormona producida por el páncreas para controlar los niveles de glucosa en la sangre.

La investigación sugiere que pasar mucho tiempo pegado a una pantalla está vinculado a un mayor riesgo de aumento de peso y diabetes tipo 2 entre los adultos.

No obstante, no estaba claro si los niños también podrían estar sometidos a ese riesgo, sobre todo, porque, cada vez más, pasan muchas horas delante de la televisión, el ordenador, consolas de videojuegos, tabletas y teléfonos móviles.

Así, el estudio indagó en los hábitos infantiles de casi 5.000 niños para cotejar los niveles de insulina, su actividad física y el grado de permanencia delante de las pantallas.

Los científicos vieron relación entre aquellos chavales que pasaban más de tres horas delante de una pantalla con su indicador de grasa corporal y niveles de leptina, la hormona que controla el apetito, la glucosa alta y la resistencia a la insulina.

Los investigadores enfatizan que aunque sus hallazgos son "de considerable interés potencial para la salud pública", solo muestran causalidad entre móvil y diabetes, por lo que, todavía, no se pueden sacar conclusiones definitivas.

Sin embargo, el uso de dispositivos electrónicos “es omnipresente”, señalan, y ahora hay más acceso a las pantallas, como tabletas y teléfonos inteligentes, que cuando se realizó el estudio inicialmente, entre 2004 y 2007.

"Nuestra investigación sugiere que reducir el tiempo frente a una pantalla puede ser beneficioso en la reducción de los factores de riesgo de diabetes tipo 2, tanto en niños y niñas desde una edad temprana", finalizan.