Investigadores de la University College London han detectado por primera vez agua atmosférica en un exoplaneta que orbita en la zona habitable de su estrella (la estrella enana K2-18).

Este hallazgo ha sido publicado en el número de septiembre de la revista Nature Astronomy.

Este planeta tiene 8 veces la masa de la Tierra y se encuentra a una distancia de 110 años luz de esta, en la constelación de Leo.

El exoplaneta K2-18b fue descubierto en el año 2015 y se trata hasta ahora del único planeta que orbita fuera del sistema solar que contiene agua y temperaturas adecuadas para que pueda albergar vida.

Este tipo de astros son los más comunes en nuestra galaxia y son denominados supertierras. A pesar de que su composición atmosférica es muy distinta a la de nuestro planeta, los científicos han encontrado por primera vez agua en un planeta donde las condiciones son favorables para que pueda desarrollarse la vida. Una de las hazañas que los investigadores llevan buscando durante años.

Angelos Tsiaras, autor principal del trabajo explica que "encontrar agua en un mundo potencialmente habitable que no sea el nuestro es muy emocionante. El exoplaneta K2-18b no sería una 'Tierra 2.0', ya que es significativamente más pesado y tiene una composición atmosférica diferente. Sin embargo, nos acerca a la respuesta a la pregunta fundamental: ¿Es la Tierra única?".

Como indica Tsiaras, este exoplaneta tiene una composición atmostértica distinta a la de la Tierra y se encuentra en un entorno más hostil que esta, ya que la estrella a la que orbita es muy activa y estaría expuesto a más radiación.

Para su descubrimiento se han utilizado datos de los años 2016 y 2017 recogidos por el Telescopio Espacial Hubble de la ESA/NASA. Posteriormente se desarrollaron algoritmos de código abierto para proceder al análisis de las estrellas de la atmósfera de K2-18b. Los resultados obtenidos muestran, además de la vapor de agua, la presencia de hidrógeno y helio en la atmósfera.

Se desconoce por el momento cuándo se podrá comprobar si realmente hay vida en K2-18b, pero este hallazgo supone un paso muy importante para las investigaciones futuras, tal y como indica otro de los autores de estudio, Ingo Waldmann: "Con tantas supertierras nuevas que esperamos encontrar en las próximas dos décadas, es probable que este sea el primer descubrimiento entre muchos planetas potencialmente habitables".