Por fin vamos a tener un cometa cuyo nombre podremos pronunciar sin hacernos varios nudos en la lengua. Aunque su nombre es C/2013 US10, se le conoce como Catalina, y ese nombre no es debido a que se lo dedicaran a Catalina de Aragón o Catalina de Habsburgo, sino a que fue descubierto por el Catalina Sky Survey de la Universidad de Arizona, en Estados Unidos.

Catalina es un cometa dinámicamente nuevo procedente de la nube de Oort que fue descubierto en octubre de 2013 y, debido a sus características, podría llegar a ser observable a simple vista una vez tenga su máximo acercamiento al Sol, algo que sucederá el 15 de noviembre de este mismo año. Al ser visible a simple vista los astrónomos lo confirman como brillante, aunque su máximo brillo no será mucho mayor que el de las estrellas más débiles de una noche con buenas condiciones de oscuridad.

Eso sí, con un pequeño telescopio e incluso con unos prismáticos se podrán apreciar detalles de su coma de color verdoso, ya que desde el pasado agosto Catalina se está mostrando muy fotogénica con una cola que ya mide unos 800.000 kilómetros. Y parece ser que habrá tiempo para fotografiarla porque los más optimistas creen que tendremos cometa visible a simple vista hasta enero de 2016, y fotografiable a través de pequeños telescopios hasta finales de febrero.

El cometa se paseará por la zona norte del cielo. En noviembre atravesará la constelación de Hidra para, en diciembre, pasarse a la de Virgo, donde permanecerá prácticamente hasta final de año. Catalina comenzará el año en Böotes (Boyero) y a mediados de enero lo podremos ver en la cola de la Osa Mayor para más tarde cruzar el Dragón y la Osa Menor.