La NASA ya había avisado de que hoy miércoles ofrecería una conferencia de prensa para anunciar un hallazgo relacionado con exoplanetas, lo que se desconocía era la envergadura del hallazgo: un equipo internacional de astrónomos, liderado por Michaël Gillon, de la Universidad de Lieja, ha localizado un sistema de al menos siete exoplanetas orbitando alrededor de una estrella enana roja ultrafría.

La estrella en cuestión se llama TRAPPIST-1, está a una distancia de 40 años luz en dirección a la constelación de Acuario y sus siete exoplanetas -nombrados con las letras de la “b” a la “h”- tienen un tamaño muy similar a la Tierra.

Los siete han sido descubiertos por el método del tránsito; es decir cuando el planeta pasa por delante de la estrella y hace disminuir su luz, método con el que han conseguido averiguar no sólo su tamaño, sino también el hecho de que son rocosos, además de la distancia que les separa de la estrella.

Con esos datos cabe destacar que la órbita del planeta más externo, TRAPPIST-1h, es mucho más pequeña que la de Mercurio, y aún así podrían contener agua en estado sólido en caso de tenerla debido a las bajas temperaturas. Eso es porque la estrella TRAPPIST-1 tiene un tamaño equivalente al 8% de nuestro Sol, por lo que su capacidad de emitir calor es mucho menor que la de nuestra estrella.

Tres planetas con posibilidad de vida

Pero a pesar de su poca energía, los tres primeros exoplanetas -los “b”, “c” y “d”- están demasiado próximos a la estrella como para albergar agua en estado líquido. Serían mundos desérticos. Sin embargo, ahí llega lo realmente importante: los tres exoplanetas restantes -“e”, “f” y “g”- estarían en la conocida zona de habitabilidad, lo que supone que tienen todo a su favor para albergar agua líquida, convirtiéndose en el conjunto planetario por excelencia para buscar vida más allá de nuestro planeta.

Así las cosas, el telescopio espacial Hubble ya está escrutando estos tres planetas en busca de su composición atmosférica y ver realmente cómo de habitables son. Además, cuando llegue la nueva generación de telescopios, encabezada por el E-ELT (European Extremely Large Telescope) y el JWST (James Webb Space Telescope), estos tres cuerpos serán un buen objetivo para comprobar qué precisión de datos podrán alcanzar.

La importancia del hallazgo

Un exoplaneta es un planeta que gira alrededor de una estrella que no sea el Sol, por lo que no pertenecen a nuestro sistema solar. En el caso de los exoplanetas rocosos y de una masa similar a la de la Tierra, sirven para buscar vida tal y como la conocemos aquí.

La importancia del hallazgo radica en el hecho de que haya un sistema solar lleno de planetas como el nuestro, y que, además, tres de ellos puedan albergar agua en estado líquido. Eso indica que tenemos tres mundos con características muy similares a las que conocemos. Ahora hay que profundizar en ellos para ver cuál o cuáles de ellos son los más aptos para la vida en base a su atmósfera y sus parámetros ambientales.