El pasado 20 de agosto, el telescopio NICER de la NASA detectó un importante pico de emisión de rayos X. El fenómeno se habría producido, según los expertos, por un destello termonuclear masivo en la superficie de un púlsar, una estrella de neutrones que gira sobre sí misma. Este púlsar estaría conformado por los restos de una estrella que habría explotado hace tiempo en forma de supernova.

La NASA ha contrastado que se trata del estallido de rayos X más brillante detectado hasta la fecha por el telescopio NICER. El origen de la emisión sería un objeto llamado SAX J1808.4-3658, que se localiza a unos 11.000 años luz de la Tierra en la constelación de Sagitario. La explosión habría liberado en solo 20 segundos tanta energía como el Sol en cerca de 10 días.

Los científicos aseguran haber recopilado datos interesantes que nunca antes se habían podido registrar en un único fenómeno de estas características. El objetivo de los investigadores es conocer mejor las reglas físicas que rigen la emisión de rayos X provenientes de un púlsar. Te contamos cómo y por qué se producen estas explosiones en el videotutorial que abre la noticia.

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