Ya está todo listo para que la misión BepiColombo ponga rumbo a Mercurio. Se trata de un proyecto conjunto de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Japonesa (JAXA). Si todo va según lo previsto, el despegue tendrá lugar este sábado a las 03:45 (hora peninsular española) desde el Puerto Espacial Europeo de Kourou (Guayana Francesa). Esta misión pondrá tres naves rumbo al planeta más cercano al Sol:

- El MTM (Mercury Transfer Module).

- El MPO (Mercury Planetary Orbiter) de la ESA

- El MMO (Mercury Magnetosferic Orbiter) de JAXA.

Los dos orbitadores analizarán Mercurio y su entorno desde distintas órbitas. Tomarán datos para conocer lo más profundo de su interior, pero también cómo interacciona el planeta con el viento solar. De este modo los científicos sabrán cómo se forma y evoluciona un planeta tan cercano a su estrella madre.

Cuando el Ariane 5 saque a BepiColombo fuera de la Tierra, la sonda iniciará un viaje de siete años. El MTM encenderá sus motores de propulsión eléctrica provocando un haz de iones gracias a un carburante como el xenón, que hace que las partículas cargadas puedan acelerarse aún más por acción de un campo eléctrico. Así, BepiColombo entrará en una órbita alrededor del Sol.

Luego se verá obligada a realizar un frenado de propulsión para reducir la velocidad en esta órbita solar. Así iniciará una nueva trayectoria que le permitirá realizar un total de nueve maniobras de asistencia gravitatoria. Para ello se apoyará en los planetas Venus, el propio Mercurio y la Tierra. Tras la novena maniobra, BepiColombo estará en posición de realizar la inserción orbital alrededor de Mercurio.

Para llegar al punto en el que la misión se encuentra hoy, a escasos días del lanzamiento, ha debido pasar por una serie de hitos sin los cuales el despegue no sería posible.

Uno de estos hitos sucedió a principios de julio del año pasado cuando BepiColombo superó su último ensayo en configuración de lanzamiento. Sería la última vez que la sonda adquiriese esa disposición antes de que se volviera a ensamblar en el lugar de lanzamiento.

A principios del pasado mes de marzo la misión superó una revisión clave. Esto dio luz verde al traslado de los componentes hasta el lugar del despegue.

A finales de mayo, estos componentes llegaron a su destino y fueron desembalados en el Puerto Espacial Europeo de Kourou. Pero aquí no acaba el proceso. Ya en Kourou se realizó un revestimiento de la nave con un aislamiento protector. De esta forma quedó preparada para el inhóspito entorno del espacio y las elevadas temperaturas que experimentará.

Ahora solo falta cruzar los dedos y esperar que el lanzamiento se produzca correctamente. La ventana de lanzamiento a Mercurio se cerrará el 29 de noviembre por lo que, si el lanzamiento se retrasase por algún contratiempo, hay margen de maniobra para la ESA y JAXA puedan repararlo. A pesar de todo, esperemos que salga todo bien a la primera.