Durante esta noche del 26 y la de mañana, 27 de octubre, hay luna llena; pero, además, el satélite recibe otra denominación menos común: ‘luna del cazador’. Se llama así a la segunda luna llena después del equinoccio de otoño y la posterior a la ‘luna de la cosecha’, que este año ocurrió el 23 de septiembre.

Tanto la de estos días, como la ‘luna de la cosecha’, coinciden con las jornadas en que más pronto sale la satélite, por lo que permanecen en el cielo toda la noche. Esto se debe a que durante estas fechas la órbita de la Luna forma un ángulo más estrecho con el horizonte.

Además, este año, la ‘luna del cazador’ se produce justo con el fenómeno de una superluna, es decir, la Luna se encuentra especialmente cercana a la Tierra, en su perigeo (el punto de máximo acercamiento). En este estado, en la fase llena, puede aparecer hasta un 14% más grande de lo normal y un 30% más brillante.

El nombre de 'luna del cazador' no es actual, sino que lo eligieron los antiguos pobladores del continente europeo hace cientos de años. El periodo de recolección de la cosecha terminaba con el buen tiempo, así que por esta época los campesinos se preparaban para el invierno cazando animales, aprovechando que estos habían comido suficiente durante el verano.

Era la última oportunidad para salir a cazar de noche, una práctica habitual para capturar zorros y venados. Después, llegarían la nieve, que refleja la luz del satélite impidiendo ver bien a las presas.

A la ‘luna del cazador’ también se le conoce como ‘luna de viajes’ y ‘luna de hierba que muere’. Aunque en el hemisferio norte ocurre en estas fechas, en el sur tienen que esperar al equinoccio de marzo, que coincide con el otoño en esa parte del planeta.