¿Anochece en Venus de la misma forma que en la Tierra? ¿En qué se diferencia un atardecer con el cielo nublado o despejado? Gerónimo Villanueva, un científico planetario que trabaja en el Instituto Goddard de Estudios Espaciales, ha creado ocho simulaciones en las que se puede apreciar cómo atardece en seis planetas diferentes.

La herramienta que ha generado las simulaciones se desarrolló para una posible misión futura a Urano, un planeta helado del Sistema Solar. Para asegurarse de la precisión de su herramienta, Villanueva simuló colores de cielo de varios planetas y lunas, con lo que después se modelaron estas puestas de sol.

En las simulaciones creadas por Villanueva y su equipo se muestra cómo, a la vez que giran los planetas, la luz del Sol va desapareciendo, como en un atardecer. A medida que esto ocurre, los fotones se dispersan en diferentes direcciones, creando unas bonitas paletas de colores que cambian en cada planeta en el que este fenómeno ocurre.

6 planetas y 8 simulaciones

De entre las ocho simulaciones que se incluyen en el vídeo, tres pertenecen a la Tierra pero con diferentes fenómenos atmosféricos: con el cielo despejado, con bruma y nublado. Los demás planetas que aparecen son: Marte, Venus, Urano, Titán (una luna de Saturno) y TRAPPIST-1e, un planeta extrasolar.

El punto blanco que aparece en cada representación indica la posición del Sol. El halo de luz que se genera a su alrededor es la nebulosa que se produce debido a que la luz es dispersada en partículas suspendidas en las nubes, como el polvo o la niebla. Así que los colores de cada atardecer dependen del planeta que observemos y si hay más o menos partículas flotando en su cielo.

¿De qué depende el color del cielo?

Por ejemplo, la puesta de sol en Marte cambia de un color pardo a un azulado porque las partículas de polvo de este planeta dispersan el azul de manera más efectiva. En el caso de Urano, el color azul intenso se va desvaneciendo y convirtiéndose en un azul más claro por la interacción de la luz solar con su atmósfera.

La luz solar está formada por todos los colores del arcoiris, por lo que cuando llega a la atmósfera de un planeta, el hidrógeno, el helio y el metano absorben la porción roja de esta luz. Por otra parte, las porciones de verde y azul se dispersan, por lo que hace que el cielo se vea más azulado.

© NASA