Lo que estamos viendo esta semana es la llamada luna de gusano, denominada así porque se da en la época en la que el suelo comienza a resquebrajarse y estos animales salen. También se le denomina luna de cuervo, porque marca el final del invierno en el hemisferio norte, que es cuando estos animales hacen sus particulares graznidos.

Al coincidir la luna con el equinoccio de primavera o de otoño (según el hemisferio), permite que se pueda ver con mucha claridad y tamaño desde cualquier parte del planeta. Será una oportunidad única para verla en un día como el de hoy: no se repetirá hasta el 2030.

Aun así, habrá otras oportunidades para ver superlunas en 2019. La previsión de los científicos es que tengamos otras dos entre el 1 y el 30 de agosto y otra el 28 de septiembre. En estos casos, no serán llenas. Veremos la luna más grande y más brillante que otros días.

Para ver esta superluna, no hace falta un equipo especial: tan solo contemplar el cielo si las nubes y la contaminación nos lo permiten a partir de las 20:07 (hora peninsular), que es su hora de salida. Además, este jueves la superluna se avistará de noche, por lo que se verá con más claridad que el miércoles. De esta forma, acabaremos el año con tres superlunas.

Y a aprovecharse, porque recuerda: no habrá otra como esta hasta el equinoccio de primavera y otoño de 2030. Para quienes esta noche no puedan contemplarla, siempre quedará la emisión en YouTube del Virtual Telescope Project, que ya ha colgado la de la noche del miércoles al jueves: