Llevamos meses viendo diferentes vídeos demostrándonos lo que es la deepfake, esa suerte de efecto que consigue intercambiar los rostros de distintas personas y ponerlos en los lugares más insospechados, normalmente grandes producciones de Hollywood o en el rostro de famosos entrevistados como veíamos hace poco. Esta tecnología que utiliza la inteligencia artificial y las redes neuronales, es capaz de generar los mismos gestos que el actor original con nuestro rostro o el de otra persona. Esto, que hasta ahora lo podían crear algunos desarrolladores, ha saltado al mercado masivo, gracias a una app que ha sido prohibida incluso por algunos servicios en China. Se llama Zao y es la nueva sensación viral, que como suele ocurrir, también tiene su lado oscuro, en este caso, como ocurría con Faceapp, con la privacidad de nuestros datos.

Zao, el deepfake de andar por casa

Vídeos de deepfake hemos visto de todos los colores y tipos, pero todos ellos hasta ahora estaban realizados como demostraciones por parte de desarrolladores y expertos en la materia de la inteligencia artificial y las redes neuronales. Pero ahora esta app Zao ofrece una tecnología similar, no tan precisa, pero sí que bastante digna, que nos permite desde el móvil intercambiar el rostro con el de cualquier famoso en el metraje de una película, o en cualquier otro vídeo, donde nos podemos intercambiar con cualquier otra persona, sea famosa o no. Viene a ser el equivalente de FaceApp, pero en lugar de intercambiar rostros en fotos, lo hace en vídeo, por lo que el trabajo de emulación de gestos de nuestro rostro en los de otra persona es ingente.

Zao | Changsha Shenduronghe Network Technology Co., Ltd.

Y eso es lo que hace Zao, una app que de momento está solo disponible en China, en la App Store de Apple, pero que ha sido vetada de algunas de las apps de redes sociales y mensajería chinas más populares, como por ejemplo WeChat. Porque al igual que FaceApp, esta app cuenta en sus términos de licencia con algunos párrafos un tanto cuestionables, cuando se habla de privacidad. En un principio, este texto señalaba que en los vídeos o mini vídeos creados con la app los derechos se ceden de forma gratuita, irrevocable, permanente transferible y de manera relincenciada según Bloomberg, lo que evidente ha hecho saltar todas las alarmas, incluso en el país asiático.

A raíz de esta polémica, Zao ha modificado estos términos de licencia, y ha añadido un nuevo texto en el que aseguran que los contenidos generados por los usuarios serán utilizados solo para mejorar la aplicación en el futuro, para nada más. Aunque como es lógico, la polémica ya rodea al uso de esta app, que una vez más, por la manera en que se utiliza, debe almacenar si o si una foto nuestra en sus servidores, para poder crear estos videos. La app Zao solo necesita de un selfi para poder transformar el rostro de Brad Pitt o Leonardo Dicaprio en el nuestro, y convertirnos por un día en estrellas de Hollywood, aunque para ello podríamos poner en peligro nuestra propia privacidad.