Hasta que llegó la pandemia por culpa del coronavirus, el panorama de la actualidad a principios de año pasaba por las revueltas de Hong Kong, que se habían endurecido ante el escenario que se estaba formando alrededor de los cambios legislativos que se querían imponer desde el gobierno central de China.

La antigua colonia británica disfrutaba de un estatus de total libertad que choca con los planteamientos del Gobierno comunista de Pekín, por lo que ahora, con la nueva ley de seguridad nacional proclamada en esa ex-colonia, se ponen las cosas mucho más complicadas de cara a mantener la privacidad de sus habitantes.

Es precisamente por esa razón por la que WhatsApp ha tomado la decisión de suspender "el procesamiento de solicitudes de datos de usuarios" que le llegan desde las agencias policiales de Hong Kong, como contestación a esa nueva legislación que ha entrado en vigor en todo el territorio.

La app ya estaba vetada en China

Este tipo de movimientos no son nuevos ya que tanto Facebook como WhatsApp, Instagram o Twitter están vetadas en el territorio nacional chino por esa exigencia del Gobierno comunista de dar prioridad a las alternativas locales que hacen lo mismo que esas redes sociales extranjeras, por lo que no estamos ante un panorama que les resulte extraño.

La presencia de esas empresas norteamericanas en suelo chino era una amenaza para el régimen, ya que los usuarios podían expresar libremente sus opiniones a través de sus perfiles en esas redes sociales, esquivando de esta manera eso que han dado en llamar como el "gran cortafuegos" chino respecto del mundo. Una restricción que también afecta a internet y a los contenidos a los que los ciudadanos de Hong Kong han podido acceder en los últimos años.

WhatsApp y el buscador de Google | Foto de PhotoMIX Company en Pexels

La situación no es la mejor tras una pausa a la que se ha visto abocada WhatsApp que, según ha declarado una de sus portavoces a WSJ, esperan a "una evaluación adicional del impacto de la Ley de Seguridad Nacional", lo que incluirá consultas a sus expertos sobre "materias que tienen que ver con los Derechos Humanos".

Es muy posible que el panorama que se cierne sobre Hong Kong, tras la entrada en vigor el pasado martes de esta nueva ley de seguridad nacional, es que ese "gran cortafuegos" termine por imponerse en todo el territorio de una colonia que ha vivido en democracia y bajo la tutela de Gran Bretaña hasta el 1 de julio de 1997, momento en el que se produjo el traspaso de poderes a las autoridades de China tras siglo y medio de presencia occidental.

De seguir adelante los planes que las autoridades chinas tienen para Hong Kong, es muy posible que los principales servicios y plataformas dejen de estar presentes en aquel país, toda vez que las exigencias para seguir operando son prácticamente imposibles de respetar. Eso, sin contar la lealtad y respeto que muchas deberían mostrar ante situaciones de control de la población que son inadmisibles y que atentan contra los Derechos Humanos.