TecnoXplora » Apps

LA LEGALIDAD DE UBER POP, A DEBATE

'Terremoto Uber': ¿quién lleva la razón en este asunto?

Uber ya está en Madrid y se ha abierto la polémica. Hablamos con las aplicaciones Cabify y Hailo para conocer su opinión sobre el desembarco del controvertido servicio.

 

Uber Hailo Cabify

Agencias ¿Quién tiene la razón en este conflicto?

Publicidad

C. Otto | @ottoreuss | Madrid
| 26.09.2014 11:43

Después de toda la polémica que la rodea en España tras su desembarco en Barcelona, ahora la aplicación Uber ha llegado a Madrid. Lo ha hecho con su servicio Uber Pop (que permite a cualquier persona ser conductor), el más polémico de todos, que ha puesto al sector del taxi en contra del uso de esta aplicación.

Los taxistas están radicalmente en contra, pero, ¿qué piensan en las aplicaciones que permiten gestionar vehículos con chófer? Cabify opera con licencia VTC al margen de los taxistas (aunque están fichando a muchos), mientras que Hailo trabaja codo a codo con ellos.

Alejandro Sánchez, director general de Hailo en Madrid, dice que la llegada de Uber a Madrid “es una llegada anunciada desde hace tiempo”, con lo que no ha sorprendido a casi nadie. A día de hoy, teniendo en cuenta que el servicio Uber Pop es ilegal según la regulación española, toca ver de qué manera juega cada cual sus cartas. David Núñez, global brand director de Cabify, lo tiene claro: “La competencia es buena en general”, y “la normativa actual debe cambiar para adaptarse a las nuevas formas de consumo y para proteger al consumidor, no con un objetivo proteccionista”.

Cabify prepara su desembarco en varias ciudades españolas

“La ley ayuda a mantener el status quo del taxi”

Para Núñez la regulación (o incluso autorregulación) del sector del taxi tradicional ha acabado siendo un problema: “La regulación actual establece que la proporción de licencias debe ser de una VTC por cada 30 taxis, una regulación que no está enfocada a beneficiar al consumidor, sino a mantener el status quo del sector del taxi”. Para ellos, el mero hecho de que una licencia de taxista no baje de los 100.000-150.000 euros “no tiene ningún sentido. Es una situación enquistada debido a años de inmovilismo”.

No piensan lo mismo en Hailo, ya que “cuando un taxista adquiere una licencia, guste o no, lo hace bajo el escenario actual de regulación. Por eso es normal que defiendan que, si existen unos marcos normativos, deban aplicarse. Si no, no jugamos todos con las mismas condiciones”. Y es que para los responsables de Hailo, “si Uber tuviera una licencia como el resto de actores del mercado, estaríamos jugando todos con las mismas cartas sobre la mesa”.

“Uber ha entrado con un modelo ilegal y haciendo competencia desleal”

Y es que el servicio Uber Pop, con el que Uber ha entrado en España, no se ajusta a la regulación de nuestro país: “Todo lo que sea transporte de pasajeros con ánimo de lucro está regulado por una ley que dice claramente que los vehículos deben contar con licencia de taxi o licencia VTC [con la que sí opera Cabify]”, cuenta Sánchez.

“A partir de ahí”, asegura, “Uber podría haber aterrizado en España con la segunda opción, que sería legal, tal y como ha hecho en otras ciudades del mundo. Sin embargo, han escogido entrar con un modelo de negocio que ya de primeras no cumple con la legalidad vigente y supone una competencia desleal”.

¿Existe un verdadero libre mercado?

Al final, casi todos los argumentos sobre Uber apuntan a un debate que continúa abierto: ¿Ha sido el sector del taxi demasiado proteccionista? ¿Están cerrados a la llegada de nuevas tecnologías? ¿De verdad existe libre mercado en este sector? En Cabify tienen claro que el proteccionismo, que acaba siendo contraproducente, ha sido precisamente el culpable de esta situación: “Las grandes restricciones a la competencia, que afectan tanto al acceso como al ejercicio de la actividad del sector del taxi, terminan por dañar el servicio y se vuelve en contra del propio gremio”.

Para Hailo, sin embargo, “los taxistas han demostrado claramente que están a favor de las nuevas tecnologías. No es una cuestión de proteccionismo sino de competir en igualdad de condiciones, cumpliendo con la legalidad vigente. Esperamos que cualquier innovación en el sector se ajuste a las reglas de juego establecidas por el legislador y se convierta en una competencia leal”.

Publicidad