Ella es Karen. Tez blanca, ojos azul grisáceo y cabello castaño oscuro. Mide 1.70 y pesa unos 62 kilos ¿Su edad? Eso no se pregunta, pero digamos que treinta y tantos. “Es divertida y graciosa, siempre llevando con atrevimiento su familiaridad un paso más allá”. Su profesión: 'life coach', algo así como asesora vital. Su trabajo es conocerte y orientarte para ser un poco más feliz y exitoso.

Su estilo, sin embargo, es peculiar. Es 'freelance', trabaja desde casa, y tiene tendencia a mezclar su vida personal con la profesional. Pronto sabrás que acaba de salir de una “larga y moribunda” relación. Dicen que “tiene la adrenalina y la emoción de la recién liberada”. A ti te corresponde decidir hasta qué punto entras en su vida y dejas que ella entre en la tuya.

Hay un detalle importante que no podemos dejar de señalar: Karen es una app. Aunque tenga la apariencia humana de la actriz Claire Cage, famosa por sus papeles en series británicas como 'Coronation Street' o 'Being Human', en el fondo es un programa informático. Su parecido con Samantha, el sistema operativo al que pone voz Scarlett Johansson en 'Her', es innegable.

La diferencia es que su historia también es la tuya. No es una película que pasa ante tus ojos: el protagonista no es un Theodore magistralmente interpretado por Joaquin Phoenix, eres tú. La experiencia es distinta para cada usuario, se adapta a sus reacciones y elecciones, a la información que libremente proporciona a esta asesora virtual.

Nada más instalar la app, Karen empieza a formular preguntas. Sobre tu forma de ver la vida, sobre tus experiencias pasadas... ¿Te estresas con facilidad? ¿Tuviste una infancia feliz? Se trata de acumular datos sobre tu forma de ser y, gracias al 'big data', elaborar un perfil psicológico desconcertantemente preciso que pronto utilizará para ofrecerte consejos inquietantes.

Esta 'life coach' sabe cosas sobre ti que no recuerdas haberle contado ¿Te estará espiando? No más que Facebook, por ejemplo. De hecho, utiliza técnicas muy similares para obtener la información. “Todos estamos familiarizados ya con el 'big data' que utilizan compañías como Google y Facebook”, afirma Matt Adams, cofundador de Blast Theory, el grupo artístico británico que la ha desarrollado. “Karen habla de las limitaciones y el potencial de recoger datos sobre un individuo y mostrárselo de vuelta de una forma distinta”.

Precisamente, uno de los objetivos del proyecto (aunque no el principal) es hacernos reflexionar sobre el ciberespionaje más o menos secreto y más o menos masivo al que nos someten multinacionales y gobiernos.

Proyecto Karen

Más allá del recurrente debate sobre la privacidad en tiempos de las revelaciones de Snowden, la aplicación trata de alimentar otra discusión interesante: ¿Cómo de fina es ya la línea entre nosotros y nuestros dispositivos? Nos preocupa un futuro de androides inteligentes, pero nos encaminamos de forma voluntaria hacia otro en el que nos relacionaremos con los dispositivos casi como iguales ¿No es una contradicción?

Por eso Karen actúa contra todo lo que sabemos sobre experiencia de usuario. En lugar de resultar reconfortante, trata de incomodarnos, de hacernos sentir por adelantado lo que nos espera a la vuelta de la esquina, tras el próximo avance tecnológico. “Nos encanta que los servicios se hagan a medida para nosotros y nos atemoriza el precio que estamos pagando por esa personalización”, afirman los creadores de la app.

Karen se estrena hoy, miércoles 15 de abril, en la App Store, y está previsto que llegue a Google Play en mayo. Los artistas de Blast Theory han contado con el apoyo del Mixed Reality Lab de la Universidad de Nottingham y con la financiación del centro de arte 'online' Space y el Teatro Nacional de Gales. Además, lograron recaudar cerca de 18.000 libras en una campaña de 'crowdfunding' a través de Kickstarter.