Desde que Android existe, muchos de los usuarios que lo utilizan lo hacen porque se trata de un ecosistema libre donde pueden instalar en sus dispositivos todo aquello que les apetezca, aunque toque el core del sistema operativo y vaya más allá de lo que algunos fabricantes desearían. Google, en teoría, ha alentado ese espíritu aunque a medida que pasan los años, ese jardín de libertad va cerrándose poco a poco.

El caso es que la estrategia de futuro de Google no parece pasar por lo mismo que defienden esos usuarios que invocan, en ocasiones, esa libertad total para saltarse los permisos y privilegios que pueden tener sobre la instalación de Android de sus teléfonos. Ya se trate de apps, de juegos, de música o lo que sea, la amenaza del rooteo sobrevuela. Así que es normal, que en aras de la rentabilidad de todos los que desarrollan en la plataforma, esas puertas se vayan cerrando.

Una de ellas seguro que la conocéis. Es la del rooteo de los terminales, una práctica que nos permite instalar software que necesita de privilegios extra (súper usuarios) para tocar cuestiones que tienen que ver con el core mismo del sistema operativo. Algo que muchos usan para realizar todo tipo de aplicaciones y mecanismos con los que tener un control total del teléfono y acceder a funciones que de otra forma les estarían vetadas.

Google quiere terminar con esas prácticas

Con lo anterior sobre la mesa, los de Mountain View van a poner en práctica una verificación de hardware que vienen desarrollando desde hace muchos años pero que ha sido desde el pasado marzo que se ha visto reforzada. Su nombre, SafetyNet, y se tratará de un una certificación a la que podrán acogerse las aplicaciones para ejecutarse solo en aquellos dispositivos que son capaces de superar sus exigencias.

De esta manera, las apps tendrán una capa mayor de seguridad al exigir a Android que su instalación sea completamente íntegra y no que haya sido puesta en riesgo por la instalación de permisos root para el usuario. Cerrando estas puertas de las principales aplicaciones, se consigue un entorno más seguro donde no será posible ejecutar las APK sin la verificación del SafetyNet.

Es lógico pensar que las compañías quieran adherirse a un programa de este tipo, toda vez que está en juego su rentabilidad económica. Android es el OS móvil más extendido del mundo pero, sin embargo, se encuentra a mucha distancia de Apple en lo que a beneficios económicos se refiere de todas esas empresas que desarrollan para la plataforma. Es muy común ver cómo muchas apps y juegos llegan primero a iOS, por la seguridad que tienen de obtener un beneficio justo por su trabajo.

Google es consciente de este hecho y por eso, con cada nueva certificación que exige, va desandando el camino del OS libre que anunció en su creación hace una década. Ese paraíso del software libre y abierto a todos que se ha demostrado útil para los usuarios, pero poco beneficioso para quienes tienen que desarrollar el software con el que trabajamos, o nos divertimos en casa. Y SafetyNet ha venido para quedarse, y eliminar el root para siempre de Android. ¿Te parece bien?