Normalmente pensamos que las apps que utilizamos a diario en nuestros móviles son muy seguras. Que son capaces de crear un pétreo muro alrededor de nuestra actividad diaria, que puede a su vez proteger todos los contenidos que manejamos en nuestros teléfonos día tras día. Pero se demuestra una y otra vez que aunque utilicemos el cifrado de datos, no es posible proteger siempre todos los contenidos que manejan apps como WhatsApp o Telegram. Tal y como demuestra ahora un informe de una de las empresas de seguridad más ligadas a la informática e Internet, Symantec.

Cuando guardamos una imagen, pierde su protección

Es lo que nos viene a decir Symantec acerca de la seguridad existente alrededor de las imágenes que recibimos en nuestro móvil a través de apps como WhatsApp o Telegram. Como decimos, estos sistemas de mensajería presumen de mensajes encriptados, que no pueden ser leídos por nadie más que por el emisor y receptor de un mensaje, esto evita que los hackers puedan acceder a esos mensajes, o al menos de una manera sencilla. Pero Symantec incide en una situación bastante común utilizando estas apps, como es la de guardar las imágenes que recibimos.

WhatsApp | Pixabay

Salvo que queramos ver una miniatura borrosa, lo más normal es que WhatsApp guarde automáticamente todas las fotos que recibimos, o bien cuando pulsamos sobre ellas, en la memoria física del teléfono, para poder tener un acceso más directo a estas fotografías. Normalmente los archivos de este tipo, como las fotografías, se pueden guardar de dos formas, en carpetas a las que solo tiene acceso la aplicación, o bien a otras que digamos son de dominio también de otras aplicaciones. Esto quiere decir que en el primer caso las fotos están totalmente protegidas, porque solo accede la app, y en la segunda no tanto, ya que el acceso a esas fotos puede realizarse desde otras apps.

El mejor ejemplo es poder acceder a una fotografía de WhatsApp desde Google Fotos, es posible hacerlo ya que la carpeta de fotos de WhatsApp es pública, y por tanto esta app y otras pueden acceder libremente a ese contenido. Algo similar ocurre con Telegram, y ahí es donde incide el informe de Symantec, que apunta a esta forma de guardar los archivos como una amenaza para la seguridad de estas, y por tanto una ventaja para las malas intenciones de los hackers. Por tanto el problema radica cuando descargamos una app maliciosa, con líneas de código fraudulento, que pueden editar nuestras fotografías de manera remota, ya que pueden tener acceso a ellas a través del almacenamiento interno.

Este es un problema que ya conocen tanto WhatsApp como Telegram, pero no tiene una fácil solución, ya que el almacenamiento en la nube tampoco sería la solución. Parece que de momento es un riesgo que debemos correr utilizando WhatsApp, quizás la única solución es simplemente guardar solo aquellas fotos que sean realmente necesarias, o sacarlas a un disco duro externo en cuanto tengamos ocasión, pero como es lógico, no siempre tenemos esa posibilidad.