El dinero de plástico nos acompaña desde hace muchos años, de hecho quien más y quien menos tiene alguna tarjeta bancaria, ya sea de débito o crédito, que lleva en su cartera, a veces junto a muchas más. Poco a poco estamos viendo que el pago a través de móvil está ganando mucho terreno a la tarjeta física, un método por el que podemos llevar todas nuestras tarjetas dentro del teléfono. Pero si no te gusta eso de hacer tus compras con el móvil, pero te gustaría llevar menos tarjetas encima, hay una solución intermedia, que se basa en una tarjeta física que podemos controlar desde el móvil y que se puede transformar en cada una de nuestras tarjetas cuando sea necesario.

Así funciona Curve, una tarjeta para controlarlas a todas

Digamos que es similar al principio del pago móvil con el teléfono, solo que en lugar de utilizar el teléfono para pagar con todas las tarjetas, utilizamos una tarjeta física para poder pagar con cada una de las tarjetas que tenemos. Todo gracias a Curve, un servicio que se compone de dos elementos básicos. Una es la tarjeta bancaria, que se puede programar con cada una de nuestras tarjetas, y por otro lado la app de Curve, que es el lugar desde el que podemos programar esta tarjeta. Digamos que es una plataforma que podemos modificar a nuestro gusto para pagar en cualquier ocasión con la tarjeta que más nos conviene en ese momento.

Hay una versión de pago, que nos ofrece seguro de viaje, pero la versión estándar no tiene coste alguno. Esta es la Curve Blue, una tarjeta aparentemente neutra que se transforma en cualquiera de las que llevamos en la cartera. Para ello solo hay que abrir la app de Curve y escanear la tarjeta que queremos añadir a nuestra cuenta. Solo tenemos que ir eligiendo la tarjeta adecuada en cada momento desde la app para poder pagar con ella. Por tanto tenemos el mismo principio que con Google Pay, varias tarjetas en un solo dispositivo, con la comodidad de que en este caso solo necesitamos una tarjeta física que funciona como cualquier otra.

Pero esta app no solo sirve para llevar varias tarjetas en una, sino que además permite hacer un seguimiento minucioso de nuestras transacciones bancarias. De hecho de un vistazo podemos ver nuestros gastos con cada una de las tarjetas, y recibir reportes de gasto desde diferentes soportes, no solo en la pantalla del móvil, sino también a través del correo electrónico y otros soportes. Por tanto estamos ante una solución que sin duda puede ser atractiva para esas personas que dudan del pago móvil, pero que a la vez preferirían llevar siempre encima una sola tarjeta, en lugar de varias de distintos bancos, algo que cada día es más molesto, porque tenemos tarjetas para todo, por las que además pagamos multitud de comisiones. Sin duda una de las mejores apps financieras que puedes encontrar para tu móvil, ya sea iOS o Android.