La seguridad y la privacidad es una de las principales preocupaciones que tienen los usuarios cuando utilizan la tecnología en general. Cada pocos días conocemos nuevos métodos para hackear cualquier tipo de dispositivo, generalmente móviles, de los que a veces parece imposible protegerse. Uno de los más comunes es el robo de cuentas, ya sean de una app, una red social o una tienda. Las contraseñas pueden ser muy seguras, pero si alguien consigue acceder a una base de datos con ella, no hay nada que pueda evitar que nos puedan atacar y suplantar nuestra identidad. Salvo que cuenten con una identificación en dos pasos activada. Hay muchas modalidades de verificación en dos pasos, pero una de las más seguras y cómodas de utilizar son los autenticadores.

¿Cómo funciona un autenticador?

Cuando activamos la verificación en dos pasos para una aplicación o cuenta, estamos eligiendo que cuando se produzcan cambios en nuestra cuenta, estos sean verificados por nosotros a través de un método de identificación alternativo. Si un hacker se hace con la contraseña de vuestra cuenta en un hackeo masivo, va a poder ir a las opciones, cambiar el idioma, y suplantar tu identidad con total impunidad. Pero si en ese proceso necesita verificar la cuenta con una segunda identificación, las cosas cambian, y el hackeo se convierte en algo prácticamente imposible.

Y ahí es donde entran los autenticadores. Los hay de muchos proveedores, pero el de Google sin duda es uno de los más importantes y el que mejor funciona. Estos se suelen configurar en los ajustes de seguridad de cada app o red social. Cuando esto es posible, en lugar de enviar un SMS a nuestro móvil, lo que nos pide la app o rede social es introducir un código del autenticador. Para ello lo primero es descargarse la app en vuestro móvil. Esta app, Google Authenticator está disponible tanto para Android como para iOS. Una vez que la hemos instalado, su configuración es realmente sencilla, para ello solo tenemos que verificar nuestra identidad con la cuenta de Google.

La manera de poder verificar nuestra identidad es muy sencilla. Porque si queréis hacer cambios en la cuenta y os piden un código, solo tenéis que abrir la aplicación e introducir el código numérico que aparece en el apartado de la app en la que os vais a identificar. Si por ejemplo quieres verificar la cuenta de MEGA, solo tienes que abrir la app e introducir el código que aparece junto a su sección. Si tenemos varias apps configuradas, veremos los códigos de todas. Estos van cambiando cada pocos segundos, para que no sean accesibles fácilmente.

Por tanto, debes estar atento para que el código no caduque y tengas que introducir otro. Es una herramienta imprescindible si quieres proteger de verdad tus cuentas en tiempo real. Los códigos de esta app solo podemos verlos en nuestro móvil, y no son accesible para nadie más. De esta manera evitaremos que nos puedan suplantar la identidad, ya que será prácticamente imposible para los hackers saber qué código aparece en la app en ese preciso instante. Una app que cada vez es compatible con más servicios, webs y apps diferentes.