El plazo ha terminado. El servicio de mensajería propiedad de Facebook ya advirtió que sus nuevos términos y condiciones y la renovada política de privacidad debían ser aceptados antes de que llegara el 26 de septiembre “para continuar usando WhatsApp”.

El día en cuestión ha llegado y ahora es a WhatsApp a quien le toca mover ficha con todos esos usuarios que aún no le hayan dado al botón de “Aceptar”.

No obstante, se desconoce cómo reaccionarán desde la compañía. Entre las hipótesis que se barajan, se plantea la posibilidad de que WhatsApp elimine hoy las cuentas de todos aquellos usuarios que no hayan aceptado ese contrato que firmamos sin leer y que, en esta ocasión, han actualizado cuatro años después.

Por otra parte, también puede que el servicio de mensajería bloquee las cuentas de los usuarios indecisos: o aceptan, o no podrán acceder a su lista de contactos y sus conversaciones.

Sin embargo, no se trata de un chantaje para que los más de mil millones de clientes de WhatsApp cedan sus datos a Facebook.

Si bien este cambio de términos y condiciones se producía para compartir la información de los usuarios (el número de teléfono, la última conexión y otros datos con los que la red social de Mark Zuckerberg mejoraría la experiencia de sus miembros, especialmente en lo que a publicidad se refiere) con la empresa matriz, en este plazo de 30 días era posible aceptarlos solicitando que el trasvase de información con Facebook no se produjera.

Así, la única condición para continuar usando WhatsApp a partir de hoy era aceptar los términos y condiciones, con o sin integración de datos en la red social.

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En realidad, lo más probable es que sean pocos los afectados por esta amenaza de WhatsApp. No en vano, teniendo en cuenta que pocos son los que leen los términos y condiciones, es fácil pensar que la mayoría habrá aceptado el contrato sin rechistar durante el último mes. P

También cabe pensar que WhatsApp no se decidirá finalmente a bloquear o eliminar las cuentas de los usuarios que no acepten, especialmente si han pagado por el servicio, ya que la compañía podría ser obligada a devolver el dinero.