Al menos ocho de cada diez móviles que se venden en España tienen el corazón verde Android. Es bastante probable, por tanto, que estés leyendo estas líneas desde un teléfono con el sistema operativo de Google. En nuestro país, su cuota de mercado cerró el cuarto trimestre de 2014 en un 83%, según los analistas de Kantar.

No obstante, tendrás algún colega que presume de iPhone, y probablemente habrás oído hablar de iMessage, la aplicación de mensajería instantánea que viene por defecto en los dispositivos de la manzana mordida (uno de cada diez terminales vendidos en España). De todos modos, por si las moscas, vamos a explicar brevemente cómo funciona.

Cuando envías un mensaje con iMessage a un contacto que también tiene un iPhone te sale gratis, es como si utilizaras WhatsApp, Telegram, Line o cualquier otra aplicación gratuita. En cambio, cuando se lo mandas a un contacto que tiene un móvil de otra marca, se trata de un mensaje de texto (SMS) o de uno multimedia (MMS): te cuesta dinero.

Para que el usuario pueda distinguirlos y saber de antemano si tendrá que pagar, los primeros se muestran en una burbuja de un relajante color azul y los segundos en una de color verde fosforito que recuerda a esos palos de luz cutres que reparten en algunas discotecas. Esta distinción, que en principio podría parecer meramente funcional, tiene un efecto psicológico la mar de interesante: es una máquina de fabricar 'fanboys'.

Apple parece estar utilizando esta tonalidad desagradable a propósito, para sembrar en la mente de sus fieles un cierto desdén hacia los usuarios de Android. Si crees que somos unos paranoicos y que estamos exagerando, echa un vistazo a esta inquietante selección de tuits:

La búsqueda en inglés ('green bubbles') es aún más reveladora. Cada poco tiempo, diez o quince minutos como máximo, algún internauta anglosajón muestra su desprecio por las burbujas verdes y los usuarios de Android responsables de su aparición.

Aún se podría argumentar que todo es fruto de una gran casualidad, que Apple no tiene nada que ver en todo esto, pero un rápido vistazo a la web oficial de la compañía despeja cualquier posible duda: “Azul significa que las respuestas te pueden llegar antes, que la sesión de mensajes es gratis, que pueden ver lo que les mandas en todos sus dispositivos de Apple y que cuando les llegue, lo sabrás. Los SMS están verdes, pero de envidia”.

Colores de iMessage

 

Para más inri, hace poco vimos como Craig Federighi se mofaba de las burbujas verdes en la conferencia para desarrolladores de la compañía. “Tienen dispositivos inferiores y se empeñan en mandarnos mensajes”, decía el vicepresidente de 'software' de la compañía.

Además, no es la primera vez que Apple utiliza iMessage de forma cuestionable como herramienta de retención, para penalizar a los infieles que cambian de chaqueta. Todavía no hemos olvidado la polémica que suscitó a finales del pasado año el llamado 'purgatorio iMessage', ese limbo al que iban a parar los mensajes que los usuarios de iPhone enviaban a los que acababan de pasarse a la competencia.

Solo la presión mediática logró que la manzana mordida publicara una herramienta para eliminar el registro en iMessage y solventar el problema.

Pasos para registrar el iPhone

El programador y escritor estadounidense Paul Ford, que dio la voz de alarma sobre el uso de estrategia para fabricar 'fanboys', lo explica de la forma más sencilla: “Si la gente que conversa con burbujas verdes se empieza a sentir relativamente pobre, o socialmente inferior, porque utilizan un superordenador de bolsillo menos caro que los fabricados por Apple, puede que las ventas de iPhone se incrementen. Feas burbujas verdes = $$$$$”.

“Esto no quiere decir que Google sea buena y Apple sea mala; ambas son enormes estructuras que tienen tanto poder que pueden fabricar sus propias realidades”, concluye, y recuerda que los de Cupertino ya usaban este tipo de trucos para socavar a Microsoft, su principal competidor en el mercado de los ordenadores personales. ¿La pantalla azul de la muerte como símbolo de un ordenador con Windows? Qué sutil...