Google tiene un problema. Probablemente, no, tenga muchísimos, lo normal en una compañía de su tamaño, pero tiene uno en especial: los correos electrónicos están dejando de ser importantes. Como compañía con gente competente y visionaria, llevan años alejándose de Gmail y diversificando todo lo que pueden porque lo mismo llega el día que se rompe una pata de la mesa y hace falta tener otras tres bien firmes para que no se caiga todo lo demás.

Por eso quizá han lanzado Inbox, un nuevo servicio nacido de la mente del Gmail Team, ahora también integrado por los creadores de Sparrow, una popular app de correo, cuya iniciativa parece estar muy plasmada en esta nueva app. Inbox, por el momento, solo se puede usar mediante invitación, que por la chorra que tengo en esta vida, me ha concedido Google tras pedírsela. Podéis pedirla todos, ojo, que no es que yo sea especial, solo tengo potra.

Una vez recibida la invitación, Google te obliga primero a bajarte la app de Inbox, para Android o iOS, antes de dejarte usarla en escritorio, donde por ahora solo funciona en Chrome. Como podéis imaginar por las capturas, Inbox está desarrollado con el Material Design que tarde o temprano va a plagar todos los productos de Google. Y es muy bonito, muy untuitivo y está muy bien planteado. Veréis.

Inbox no organiza los correos como Gmail, sino que lo hace casi como si fueran las ‘cartas’ de Google Now, intentando adaptarse a lo que interpreta que necesitamos en cada momento. No es un sistema aún tan integral como el que tiene Gmail, donde ya sabemos dónde está todo, pero mezcla varias ideas muy bien.

Por ejemplo, puedes ver los últimos correos que te llegan con unas cuantas categorías bien diferenciadas (Viajes, Social, Notificaciones, Compras) que tú mismo puedes crear también (yo he creado una solo para ‘personas’) a la vez que aquellos correos que consideras importantes y has fijado en lo más alto de la lista de correos y que, a su vez, aparecen en otro apartado como ‘Fijados’.

Es una forma de no tener una lista interminable de correos sino de tener una lista como de la compra, con lo que tienes que hacer, lo que has hecho, lo que acaba de llegarte por correo y, si lo consideras necesario, recordatorios de tus tareas. Inbox parece querer convertir tu correo electrónico, o donde lo lees más bien, en un pequeño cuaderno personal de cosas por hacer y cosas hechas.

Si nos ponemos estupendos, podríamos decir que Inbox es una app que hace lo mismo que Gmail, pero a través de otras metáforas: en lugar de hacernos pensar en una lista de correos, quiere que pensemos en una libreta con tareas asignadas por páginas y que nunca deja de recibir nuevo contenido (por aquello de que recibes tus correos de tu cuenta de Gmail).

El problema con todo esto, al menos en mi caso, es que tengo Gmail muy bien organizado y todo esto ya lo hacía, más o menos, en mis términos. Quizá no tan expuesto a la vista como Inbox, pero lo hacía ¿Por qué voy a cambiar de servicio entonces? Estoy seguro de que un uso más prolongado de Inbox me daría la respuesta que busco, pero por ahora, seguiré usando Gmail con mi cuenta de trabajo, donde no quiero arriesgarme a borrar lo que no debo.

¿Y quién debería usar Inbox, entonces? Tú mismo, si tienes separadas la cuenta personal de correo y la laboral (yo estoy haciendo eso, oye). O tu madre o tu padre, que posiblemente no reciben muchos correos y les gustaría tenerlos mejor organizados por sus gustos y categorías de una forma más sencilla y visual. Inbox consigue eso, traducir los correos electrónicos a un lenguaje algo más asequible. Otra cosa es que yo vaya a aprenderlo. Lo haré porque odio quedarme atrás, pero no sé si todos los perros viejos querrán aprender nuevos trucos... de momento