Es una costumbre que no se entiende muy bien a estas alturas de 2020: que en el año 1950, o en 1990, los textos quedasen impresos en piedra para los restos porque los formatos existentes (básicamente papel) no se podían editar una vez que habían pasado por una imprenta, era algo que todo el mundo podría entender y comprender, pero en plena revolución digital donde se puede modificar casi cualquier contenido para actualizarlo, ¿qué sentido tiene?

WhatsApp es un claro ejemplo de esa costumbre arcaica, ya que no permite que ningún texto que enviemos se modifique una vez que ha salido de nuestros dispositivos. Ni siquiera ofreciendo un historial de cambios para que la otra persona con la que estamos hablando vea el por qué de esa corrección. Así que comprobar que alguien como Apple se preocupa por permitirnos corregir esa "v" que hemos puesto por la "b" (¡están al lado!) y que hace daño a la vista con solo mirarla... es como para agradecérselo.

El caso es que los de Cupertino están trabajando en una patente que nos va a permitir editar mensajes que ya hayamos enviado a través de su plataforma de Mensajes (iMessage), tanto en iOS, como en iPadOS o macOS, que son los tres ecosistemas interconectados y sobre los que nos deja trabajar al mismo tiempo, de forma sincronizada.

Afecta incluso a los mensajes ya enviados

Es importante decir que esta patente no va en la línea marcada por Google con su Gmail, donde tenemos un tiempo limitado para editar un mensaje que ya hayamos enviado. En este caso, será posible esa corrección incluso si ya está enviado, camino del otro dispositivo o directamente en sus manos.

Patente para editar mensajes dentro de iMessage de Apple | Apple

Esta nueva funcionalidad fue presentada en la Oficina de Patentes y Marcas de los EE.UU. en los últimos días por lo que, de llevarse a cabo, podría tomarse un buen tiempo, tal vez un par de años para ver que Apple lo incluye en algunos de sus sistema operativos. Aunque el hecho de tratarse de un nuevo método para resolver un viejo problema, podría retrasarse e incluso no llegar nunca. Ya sabéis cómo son estas patentes muchas veces, que se convierten en preventivas para garantizarse su propiedad por parte de las compañías y luego, ya si eso, viene todo el desarrollo tecnológico necesario.

En la documentación remitida por los de Cupertino no solo se habla del mecanismo en sí de la función, sino de cómo podría hacerse realidad en caso de ser viable, con las fases concretas de todo el proceso, así como una última que muestra cómo los dispositivos del emisor y el receptor se actualizan a la vez con el nuevo mensaje editado que hemos reescrito.

Además de lo anterior, Apple ha querido dejar constancia en su patente del número de aplicaciones de mensajería que no ofrecen una función siquiera parecida, aunque hay que recordar a los californianos que Telegram ya permite hacer algo así, al ofrecer a los usuarios reescribir los mensajes que ya hemos enviado y que, en algunos casos, ya han sido leídos por el receptor. Además de permitir esos cambios, la app añade a la frase el texto de "(editado)", por lo que queda claro que alguien ahí ha metido la tijera para cambiar alguna cosa.