Hace semanas que tanto Google como Apple anunciaron que estaban desarrollando de manera conjunta una aplicación para poder hacer un seguimiento del COVID-19 y sus contagios a través de la tecnología bluetooth de nuestros móviles. Pues bien, ahora ambos gigantes tecnológicos han anunciado que la API de esta herramienta está lista y a disposición de las autoridades sanitarias de todos los países que quieran utilizarla para comenzar a implementarla en sus respectivos sistemas sanitarios y de control. Esta API es el núcleo de la app que será el mismo para todos, y que posteriormente se adaptará a las necesidades de cada país y cada administración. Ahora bien, la pregunta es si España se va a sumar a los países que utilizarán y cuando.

Experiencia piloto a partir de junio

Ya sabíamos que el Gobierno de España había decidido escoger la herramienta de rastreo de Google y Apple, que es a su vez la que utilizarán los demás países europeos, por lo que la pregunta que faltaba por tener respuesta es la de cuándo será posible contar con un proyecto basado en la API de estas empresas funcionando en España. La respuesta a esta pregunta nos la dio ayer la Ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, así como Vicepresidenta económica del ejecutivo de Pedro Sánchez, Nadia Calviño. En el Congreso de los Diputados aclaró que el comienzo de las pruebas con esta nueva app se dará durante el próximo mes de junio, y que se pondrá en marcha con una prueba piloto en las Islas Canarias.

 

De esta manera se confirma tanto que España hará uso de la API de Google y Apple como de que en solo un par de semanas se comenzará a implementar a modo de prueba. Eso sí, desde el Ministerio de Calviño han puesto mucho énfasis en que será una app respetuosa con la privacidad de los ciudadanos, lo que lógicamente acaba con esas especulaciones alrededor de ella sobre que será una app para controlar a los ciudadanos. De alguna manera sí se les controlará, pero siempre de forma anónima. De hecho las reglas del juego marcadas tanto por Apple como por Google en este aspecto son muy claras. Ya que todos los datos serán anónimos, y en el caso de recogerse serán siempre con el consentimiento del ciudadanos.

Esta app no va a hacer magia y detectar cualquier caso de COVID-19, pero sí va a ser una herramienta esencial para el seguimiento de personas que hayan podido tener contacto con las personas que posteriormente han enfermado. La conectividad bluetooth será la clave para ello, ya que cuando pasemos más de X minutos cerca de una persona que cuenta con esta app de rastreo, automáticamente nos sumaremos a su red de contactos epidemiológica, y viceversa. Eso quiere decir que si una de esas personas con la que nos cruzamos enferma, será mucho más sencillo poder localizar sus posibles contagios. Esta API se implementará tanto en Android como en iOS, alcanzando así a más del 95% de los móviles disponibles en el mercado.