Isabel II, que falleció este jueves en el Castillo de Balmoral (Escocia) a sus 96 años, ha sido la monarca más longeva de la historia de la monarquía británica. Así, su historia ha dado para varias temporadas: las cuatro de 'The Crown', que ya están en Netflix, y la quinta, que se estaba rodando estos días en Barcelona. Aunque el creador de la serie ya confesó que el 40% de la serie ha sido inventada, el filme recoge algunos de los momentos claves del reinado de Isabel II.

De hecho, el primer capítulo parte con su marido, el duque de Edimburgo, como protagonista. En estos primeros minutos de serie se recoge el momento en el que el ya debilitado físicamente rey Jorge VI le concede sus título al entonces príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca. Con él se casaría al día día después (20 de noviembre de 1947)la reina Isabel II, según recoge la serie. Siendo aún princesa heredera, Isabel tuvo al príncipe Carlos y a la princesa Ana, antes de que su padre falleciera.

La coronación de Isabel II

Es precisamente la muerte del rey Jorge VI el 6 de enero de 1952 lo que da pie a uno de los momentos claves de la serie: la coronación de Isabel II. Fue durante una visita oficial a Kenia donde Isabel recibió la noticia y regresó inmediatamente a Londres. Aún en el avión, lo primero que hizo al llegar fue leer la carta de su abuela y madre del difunto en la que le recordaba que debía apartar sus sentimientos del deber de reina. Y así lo hizo, pues Isabel II siempre se mostró profesional, neutral y estoica.

Prueba de ello son las imágenes que se vieron el 12 de junio de 1953, las de su coronación. La monarca se convirtió en reina a los 25 años, después de la prematura muerte de su padre, Jorge VI, que también había asumido las riendas del país de forma inesperada por la abdicación de su hermano Eduardo VIII, después de que este renunciase al trono por el rechazo a su matrimonio con la estadounidense Wallis Simpson.

A ellos se les da un protagonismo especial en este quinto capítulo en el que aparecen siguiendo la coronación desde el salón de su casa acompañados por un grupo de amigos con los que se burlan de algunos de los presentes y tradiciones del acto, como el momento de la unción. Un momento que no fue retransmitido en televisión por ser "el más solemne y sagrado de la ceremonia" pero que sí que se puede ver en la serie de Netflix.

Y es así como, seis meses después de la muerte de su padre, Elizabeth Alexandra Mary se corona a los ojos del mundo como reina de Inglaterra.

Las reuniones con Winston Churchill

En los siguientes 70 años, Isabel II de Inglaterra tratará con hasta 15 jefes de Gobierno: abrió con el conservador Winston Churchill y cerró en la misma línea con la flamante 'premier' Liz Truss, quien le pidió formar gobierno hace apenas unos días, tras la salida de Boris Johnson de Downing Street. Esta última audiencia tuvo lugar en el castillo escocés de Balmoral y no en el Palacio de Buckingham, como ocurrió habitualmente con el resto de representantes, según recoge la citada serie.

De hecho, estas audiencias son una parte importante del hilo de la serie, especialmente las de Winston Churchill. Con estos encuentros, se recoge la estrecha relación de la reina con el primer ministro, así como acontecimientos tan importantes como la muerte de Stalin o la relación de Inglaterra con Estados Unidos. De hecho, es la falta del primer ministro a varias reuniones privadas lo que le pone a ella en alerta sobre la salud del político. Así, el capítulo siete recoge el momento en el que Isabel II se sincera y le expone su mayor preocupación: que la enfermedad de Churchill ponga en peligro el país.

Las palabras de la reina calarán tanto en su persona que, dos episodios más tarde, Churchill acude a su última audiencia. No sin antes informar a la reina de su sustituto - Anthony Eden - y de recordarle que su labor como maestro ya ha terminado, pues ella ya está más que preparada. "Por eso es hora de que me vaya", pronuncia al mismo tiempo que le da un cariñoso beso en la frente a la reina.

La tragedia de Aberfan

Este momento es, sin duda, en uno de los pocos en los que el personaje de Isabel II muestra algún sentimiento, pues en la serie es representada siempre como una persona fría. Y así lo recoge el episodio número tres de la tercera temporada, el del incidente de Aberfan. El 21 de octubre de 1966, una avalancha de lodo arrasó el pueblo matando a 144 personas, la mayoría niños.

Este fue, sin duda, uno de los episodios más criticados de su reinado, pues Isabel II se negó a acudir al pueblo en un principio. De hecho, el filme muestra como el Gobierno reprochó públicamente el error de la reina para desviar la atención de su responsabilidad en lo sucedido. Así, la reina decidió, una semana más tarde, realizar una visita al pueblo de Gales. Allí, se rompió ante los familiares de los fallecidos y las cámaras captaron el momento.

El documental de la Familia Real

Los años siguientes no fueron precisamente fáciles para la reina, pues la prensa comenzó a poner en duda el valor de la monarquía tras la solicitud en directo del duque de Edimburgo, quien pedía que subieran el sueldo, según recoge la serie. Tanto es así que la familia real se vio obligada a grabar una película-documental con la BBC. El objetivo era, según explica el actor del Duque de Edimburgo en el filme, dejar claro lo mucho que trabajaban para el país.

Así, el episodio tres de la cuarta temporada muestra cómo la monarquía abrió las puertas de su casa a las cámaras de televisión. Sin embargo, no obtuvieron los resultados que esperaban. Lejos de alabar la labor de la familia real, los periodistas se unieron criticando la extravagancia, la estupidez y vanidad de su estilo de vida, según recoge la producción de Netflix.

La boda de Carlos y Diana

Además de las críticas , Isabel II también tuvo que lidiar con problemas familiares, como el divorcio de tres de sus hijos: Carlos, Ana y Andrés. Sin embargo, la ruptura que marcó realmente su reinado fue la separación en 1992 de los príncipes de Gales, Carlos y Diana, de la que se han cumplido recientemente 25 años de su muerte.

Es por esto que la figura de Diana tiene un papel protagonista en la cuarta temporada de la serie de Netflix. Tanto es así que esta última parte de la serie muestra íntegramente el inicio y fin de su relación con el ahora rey Carlos III de Inglaterra, desde el momento en el que se conocieron, la rueda de prensa en la que anunciaron su compromiso - de la que destaca la sospechosa respuesta del príncipe de Gales a uno de los periodistas al preguntarle si está enamorado -, la boda hasta el momento en el que Carlos decide separarse de Diana.