Los roces entre vecinos son más habituales de lo que parece y en Zapeando han analizado algunos de estos casos. El primero, el de un hombre que persigue a su vecino montado en una excavadora por un problema con la linde. El hombre echó a correr hasta que llegó a su garaje y cerró la puerta. Mientras, su mujer grabó la escena para poder denunciarlo y el agresor fue detenido después por la Policía.

Otro vecino fue más allá cuando a su lado se mudaron unos vecinos muy ruidosos. Investigó hasta donde llegaba su linde y descubrió que pasaba por el garaje de sus nuevos vecinos, así que decidió pegar un tajo a su casa por la parte que presuntamente invadía su terreno.

Y en otra zona de Estados Unidos, un vecino enfadado decidió expresar su malestar a través de Google Earth, escribiendo en la hierba (segándola) "gilipollas" y señalando la casa de su vecino. ¿Cuál era el problema? El otro vecino construyó una casa delante de la suya que le quitaba las vistas a un lago.

Otras historias de vecinos

No todas las relaciones de vecinos tienen por qué ser malas. Prueba de ello es lo que ha sucedido en un bloque de Nueva York, en el que los inquilinos se han puesto de acuerdo para hacerle un emotivo regalo a la mujer que limpia el edificio. Descubre la reacción de Rosa al saber que los vecinos le habían alquilado el mejor piso del edificio durante dos años para ella.