El artista italiano Salvatore Garau es todo un "genio" para Dani Mateo por vender una escultura que no existe por 15.000 euros. La obra en concreto se titula 'Io sono' (Yo soy, en español) y es completamente invisible y, literalmente, es nada en absoluto: ni un pedestal, ni un cartel ni nada.

Según el especialista, la obra mide metro y medio por metro y medio, y debe exponerse en un espacio amplio dentro de una casa particular. Para él, representa el peso y la energía de la nada. "Es la sublimación del arte moderno, no sabes quién está peor si el artista o el comprador", apunta Dani Mateo.

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Niki Johnson no ha sido la única artista que ha recreado famosas obras con elementos inusuales. Los zapeadores intentan adivinar en este vídeo de qué está hecho cada cuadro.