Alberto Chicote mandó analizar ocho latas y botes de conservas de distintas marcas y de diferentes tiendas. ¿Tienen todas el pescado que pone en sus etiquetas?

Para ver los resultados, el equipo de Te lo vas a comer se desplaza a Derio, Vizcaya. Allí conocen a Miguel Ángel Pardo, el investigador principal de los Laboratorios Azti, quien les confirma que su fidelidad es de casi el 100%.

Los resultados del análisis concluyen que "en dos de las ocho muestras han salido desviaciones". Una de las latas marcaba que era bonito del norte y al analizar su ADN el laboratorio asegura que es de otra especie asiática, que proviene del Índico. Cuando esto ocurre, el proceso que lleva a cabo el alimento es completamente diferente: "Se congelan o se cuecen en el sitio de origen, imagina que es en Tailandia, y se importan a Europa esos lomos. Solo tienen que cogerlos, cortarlos y meterlos en tarros de cristal con aceite". ¿Pero, por qué marcan en la etiqueta que es bonito del norte? "No es posible que sea un fallo de trazabilidad, esto está hecho a mal hacer, es un fraude porque el precio-coste de un Thunnus Alalunga comparado con un Sarda Orientalis no tiene nada que ver", asegura Pardo.

La otra muestra donde han encontrado errores ha sido en una lata de atún. Dentro, lo que había era melva.