Todos los menús que se elaboran en una residencia pública de la Comunidad de Madrid tienen que estar supervisados por un médico o un nutricionista y, en última instancia, verificados por un técnico de la comunidad.

Alberto Chicote analiza con Juan Revenga, jefe de, el menú que le facilitaron las trabajadoras de una residencia pública de mayores de Vallecas. "No está equilibrado para nada, la variedad es muy pequeña", apunta Revenga.

Según el nutricionista, "llama la atención la poca calidad nutricional de los desayunos y las meriendas". "En casi todos los casos siempre es leche y una pieza de bollería. La leche con galletas no es insana, pero no es para todos los días", asegura el experto en ¿Te lo vas a comer?

Revenga afirma que trabajó una semana en una residencia de ancianos al inicio de su carrera. "Duré una semana en el puesto, me negué a firmar el menú", sostiene el experto, que denuncia que "se trate como un negocio lo que es un servicio público de salud".

Otros momentos destacados

Sol Félix e Inés García trabajan en la cocina de una de las residencias públicas que gestiona Aralia en la Comunidad de Madrid. Denuncian la mala calidad del pescado que utilizan en el centro para alimentar a los mayores. "Yo me santiguo antes de entrar porque nunca sé lo que me voy a encontrar", señala una de ellas.

Además, las dos cocineras afirman que en la residencia "no hay ni cantidad ni calidad en los productos utilizados". En imágenes grabadas por las trabajadoras del centro muestran cómo tienen que alimentar con nueve calabacines a más de 75 personas.