Alberto Chicote investiga la empresa de catering Naranjo y Enríquez, uno de los catering que más comedores escolares gestiona la isla y cuyo menú no cumple con los criterios nutricionales que marca la Consejería de Sanidad.

Cuando el presentador llega al lugar se encuentra con que nadie quiere hacer declaraciones, hasta que un trabajador de la zona le insulta gravemente. Un hecho que deja alucinado a Chicote, quien pide explicaciones a este hombre, sin obtener respuesta.

En ese momento, aparece la Policía en el lugar. El exitoso chef explica que solo ha llamado por teléfono a la empresa para hacerle unas preguntas y tras colgar "un señor" le acaba de decir que "se caga" en su "puta madre".

La Policía responde a Chicote que "mediando entre ambas partes, se pueden quedar en la zona pero la empresa no quiere hablar con el programa, están en su derecho", algo que el presentador acepta, sin antes afirmar que le da mucha "rabia".

Por otro lado, Chicote habla con una de las trabajadoras de Naranjo y Enríquez, quien afirma que sus menús los revisa Aitor Sánchez, pero éste, un nutricionista amigo del propio presentador, lo desmiente.

Cuando Chicote vuelve a reunirse con la Consejería de Sanidad de Canarias para visitar un comedor escolar. Pero al hablar con el inspector, Chicote descubre que el sitio ha sido escogido a dedo: "No quería venir a un colegio preparado por ustedes".

Por último, Chicote critica a estos responsables que "le dan entidad oficial a algo que no es cierto" después de descubrir las mentiras que esconden los menús escolares.