El juez Baltasar Garzón considera que los insultos y amenazas sufridos por la ministra Irene Montero y el vicepresidente Pablo Iglesias, que asimismo han denunciado amenazas contra sus hijos, podrían llegar a constituir un delito de acoso.

Así lo ha explicado en laSexta Noche, donde ha distinguido entre un "escrache" -una terminología "con unas connotaciones muy específicas" que viene de Argentina- y "lo que es un acoso, que viene tipificado en el Código Penal".

Para que este delito exista, ha detallado, "se exige una especial relevancia, una sistematicidad, una incidencia, una intencionalidad, y además que afecte a determinados ámbitos de los derechos e intereses de las personas afectadas".

"Aquí estamos viendo que hay además personas especialmente vulnerables como son los hijos del señor Iglesias y de la señora Montero", ha recordado, aseverando que "no podemos minusvalorar ese hecho constante que se está produciendo, más allá de una crítica más o menos acertada o no a un responsable político".

"Hay terceros que están siendo afectados y por tanto podría haber claramente, si esa sistematicidad se produce como parece, un acoso", ha concluido el magistrado, que ha pedido que esto se investigue: "Pido la investigación y que se profundice en ella, como estoy convencido de que va a hacer", ha dicho.