LOS DEFENDÍA Y AVALABA

LOS DEFENDÍA Y AVALABA

Los políticos a los que Rajoy mostró su cariño en público y a los que la justicia acabó pillando por corrupción

Rajoy tiene una extraña habilidad: si te tiene cariño público, la justicia te acaba pillando. Si alaba tu gestión, tu gestión acaba en la cárcel. Si defiende tu honradez, acabas confesándolo todo. Una habilidad que se extiende hasta sus viejas amistades.

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