Tres chimeneas que todavía se mantienen en pie son testigos del triunfo del movimiento obrero en Cataluña. Hace un siglo formaban parte de la fábrica de La Canadiense, donde gracias a una huelga general se consiguió en España la jornada laboral de ocho horas.

La burguesía industrial quería frenar aquel movimiento obrero que los comunistas, aunque eran pocos, estaban azuzando. Así que, con la llegada del general Miguel Primo de Rivera al poder, el Partido Comunista va a sufrir la represión por primera vez.

"El Partido Comunista es una fuerza marginal en aquel momento que apenas tiene espacio entre el PSOE y la CNT, pero se va a sufrir la represión y va a permanecer ilegalizado durante toda la vigencia de la dictadura de Primo de Rivera", sostiene Fernando Hernández Sánchez, doctor en Historia Contemporánea.

Hoy día se conservan pocos documentos de aquel Partido Comunista, la mayoría de ellos se destruyeron para evitar la represión franquista. Dos de los que han sobrevivido a la dictadura y al tiempo son su acta fundacional de 1921 y sus primeros estatutos. En ellos, los primeros comunistas españoles aspiraban a una forma de gobierno: la dictadura del proletariado. Algo que era demasiado para los ricos.

Por otro lado, laSexta Columna muestra cómo tras la muerte de Franco en España los comunistas se convirtieron en motor de las movilizaciones.