El primer macrojuicio en la historia de España fue el del aceite de colza adulterado. Cuando en 1989 el tribunal leyó la primera sentencia, solo dos de los implicados iban a estar en la cárcel y los afectados estallaron.

En ese momento hubo insultos y gritos de dolor y rabia. "¡Hijos de puta, nos están matando!", llegó a exclamar una afectada.

La sentencia fue un auténtico mazazo para las víctimas, que se sintieron ninguneadas.

En 1992 los afectados recurrieron la sentencia al Tribunal Supremo y las penas por estafa y delito contra la salud pública se multiplicaron por cuatro. Además, otros cinco acusados entraron en prisión.

Por otro lado, laSexta Columna también repasa los sueños truncados por culpa del envenenamiento por el aceite de colza adulterado. Puedes verlo en el vídeo que se incluye a continuación.