Después de la muerte de Franco, Santiago Carrillo y el resto de los líderes comunistas regresaron a España y solo cinco días después de su legalización el Partido Comunista celebró su primer Comité Central fuera de la clandestinidad.

Sin embargo, ese día, la reunión no siguió el orden previsto. Santiago Carrillo salió porque tenía una llamada del Gobernador de Madrid. El Ejército estaba hablando de sublevaciones en señal de rechazo a la legalización de la formación.

No obstante, la situación podía cambiar si el Partido Comunista aceptaba la bandera bicolor y la monarquía. En este contexto, finalmente a la decoración de la sala se añadió una enorme bandera bicolor. "Al lado de la bandera de nuestro partido, que sigue y seguirá siendo roja, está la bandera con los colores oficiales del Estado", afirmaba entonces Carrillo.

"Las cesiones del PCE fueron sustanciales, quizá motivadas por el deseo de presentarse ante la sociedad con una faz menos agresiva que la que la propaganda le había pintado. En cualquier caso, al Partido Comunista se le exigieron una serie de renuncias que a otros no", apunta Fernando Hernández Sánchez, doctor en Historia Contemporánea.

Además, laSexta Columna refleja cómo el Partido Comunista se convirtió en motor de las movilizaciones tras la muerte de Franco. Lo puedes ver en el vídeo que se incluye a continuación.