Algunos procesados por el Tribunal de Orden Público regresaban a casa en tren como héroes. Uno de ellos fue Eduardo Saborido, el obrero más condenado por el TOP. En una entrevista con laSexta Columna, recuerda que tras recuperar su libertad y volver a casa, en la estación de tren "me subieron a hombros y al mismo tiempo empezaron a gritar mi nombre".

Eduardo fue uno de los 'Diez de Carabanchel', sindicalistas que se reunían clandestinamente en un convento de Madrid. Su juicio se conoció como 'Proceso 1001' y el asesinato de Carrero Blanco a manos de ETA justo el primer día marcó su devenir. De los momentos de tensión que se vivieron, Saborido se acuerda de uno en particular: "El juez dijo yo de verdad lo que me gustaría ahora es salir a la calle y con una pistola matar a rojos". 

Con este ambiente de exaltación franquista, los 'Diez de Carabanchel' fueron condenados a penas que sumaban en total 162 años de cárcel. A Saborido junto a Marcelino Camacho les cayó la condena más alta: 20 años de prisión por asociación ilícita.  Aquella condena desmedida desató la solidaridad en el país, que a los pocos días de morir el dictador se manifestó frente a la cárcel para exigir libertad.

Luego llegaron los indultos y las salidas emotivas de la cárcel, como la de Marcelino Camacho y la de Saborido, que aún se emociona al recordar el reencuentro con su mujer: "Se tiró encima de mí, rodamos por el suelo y nos jartamos de llorar, pero ese lloro era el lloro de la libertad".

(*) Desde laSexta.com estamos recuperando los mejores momentos de la hemeroteca de laSexta Columna.