Jordi Évole ha hablado en Salvados con tres temporeras que llevan 25, 16 y 13 años trabajando en Huelva, son dos españolas y una marroquí. Explican que hay mujeres de otras nacionalidades que también son temporeras de la fresa: de Rumanía, Polonia, Bulgaria...

Ninguna de las tres ha querido dar la cara en el programa, según confiesan, es para evitar que tomen "represalias" contra ellas después: "Queremos seguir trabajando aunque no nos guste lo que está pasando".

Preguntadas sobre por qué la mayoría de temporeras de la fresa son mujeres, responden así: "Quizá los hombres no son capaces de soportar el dolor de los riñones, no tienen delicadeza al coger la fruta".

Una de las temporeras habla, en concreto, de su empresa: "La mayoría de los hombres hacen trabajos que no tiene nada que ver con lo que hacemos nosotras, pasan el día paseándose por la empresa y las mujeres somos la que hacemos el trabajo gordo".

El terrorífico testimonio de una temporera: "Cuando mi jefe me puso la mano encima me asusté mucho y a los dos días me echó"

Salvados muestra en este vídeo el terrorífico testimonio de una temporera en 'el caso Moguer'. En él, la mujer afirma haber sufrido, como otras compañeras, acoso sexual por parte de su jefe en el campo: "Nos empezaba a rozar y a poner la mano encima".

Jordi Évole habla en Palos-Moguer, en Huelva, con la abogada Aintzane Márquez sobre los abusos sexuales que varias temporeras han denunciado sufrir por parte de sus jefes. "Soy abogada en una organización internacional que se llama 'Women's Link'. Nosotras litigamos casos en los tribunales para avanzar en los derechos de las mujeres y las niñas", afirma Márquez.

Cuando tu jefe te acosa hasta en la ducha: la dura experiencia de las temporeras extranjeras para demostrar los abusos que sufren

"En lo que se refiere al acoso sexual, lo que las temporeras nos trasladaron es que su jefe entraba en las habitaciones cuando ellas estaban ahí, sin su permiso. Entraba, incluso, cuando se estaban duchando", explica la abogada de la Organización Internacional 'Women's Link'.

Además, Aintzane Márquez explica que "les hacía como un gesto en la cama como de 'siéntate aquí conmigo'" y que las temporeras le contaba "que, por ejemplo, cuando están trabajando, los espacios son muy reducidos y que él pasay las toca".

"Hay gente que merodea por la noche buscando carne humana": las impactantes palabras de un empresario fresero sobre los abusos a las temporeras

Antonio Luís Martín 'Curi', empresario fresero, habla con Jordi Évole sobre las denuncias que varias temporeras han puesto a varios manijeros, los encargados del campo, por abusos sexuales: "Yo tengo una manijera. Me gusta que sean las mujeres con las mujeres. Con el tema de los manijeros, de que se meten con las mujeres, los abusos que dicen que hay. Así que yo no tengo un hombre por si acaso".

"Los abusos, el invento este que he visto. Yo pienso más a lo mejor en otras cosas y que tergiversa la información de gente que viene por la noche a merodear por los campos", afirma 'Curi'. Unas palabras que dejan tan sorprendido a Jordi Évole. "¿Qué buscan?", pregunta el periodista al empresario. "Buscan la carne. La carne humana, ¿qué van a buscar?", responde tajante 'Curi'.

La indignante charla entre varios manijeros: "¿Que llevas tiempo sin acostarte con tu mujer?, pues dale 50 euros a las moras que tienes y listo"

"Estando embarazada se metió su manijero dentro de la casa y le dijo 'friki-friki', que es la palabra del campo con la que pide que se acueste con él", explica una joven a Jordi Évole sobre el acoso que vio en primera persona de un encargado a una temporera.

"Entonces, la mujer, según como ella pudo explicarle, porque no sabe hablar español, le dijo que no, que estaba embarazada y que era Ramadán, que no la podía tocar; él le dijo que no pasaba nada, que le podía hacer otras cosas", continúa la mujer.

"O te acuestas conmigo o no trabajarás": la horrible situación a la que se enfrentan las temporeras con los manijeros

Una temporera recuerda en Salvados cómo un día mientras estaba en el campo cogiendo fresas vivió una situación machista por un manijero: "Me dijo que iban a empezar ya con la fresa, que si quería entrar, que ya sabía. O me acostaba con él o no trabajaría".

Aunque la mujer destaca que su respuesta fue tajante y le dijo que eso se lo tendrá que decir "su encargado", afirma que otras mujeres "habrán tragado" para conseguir el trabajo.