El segundo incendio más grande del año, el originado en Sierra Bermeja, Málaga, ha devorado la vegetación que se ha encontrado a su paso e incluso ha llegado a afectar al entorno marino, porque las cenizas han alcanzado la costa malagueña, concretamente en Marbella y Estepona.

Para explicar cómo es posible que un incendio en la sierra termine con cenizas en un sitio donde no hay fuego, la doctora en Físicas y meteoróloga de laSexta Isabel Zubiaurre ha hecho un experimento en Más Vale Tarde.

En el programa ha explicado que durante los incendios como este, de sexta generación, la atmósfera está actuando como una especie de esponja y es capaz de absorber la energía que está a su alrededor, y esa es el agua que está contenida dentro de la vegetación y las cenizas que se generan.

Así, el fuego es capaz de generar una energía que asciende a la atmósfera absorbiendo todo ese "combustible" y lo reparte en zonas que tiene alrededor, no sólo donde existe el incendio. "Se eleva, se extiende en la horizontal y en un punto en concreto termina liberando toda esa energía disponible que inicialmente teníamos en el suelo, en la vegetación", ha señalado la experta.