El paro de los transportistas ha provocado un cisma entre la plataforma convocante y las grandes patronales, que son las que tienen representación en las negociaciones con el Gobierno.

El Comité Nacional del Transporte acusa a los transportistas de querer crearse "un chiringuito", mientras estos se preguntan cómo es posible que sean ellos los que "defiendan sus intereses" en las negociaciones con el Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Así lo ha manifestado Manuel Hernández, presidente de la Plataforma del Transporte, convocante de los paros, en una entrevista en Más Vale Tarde. "Los grandes flotistas subcontratan a autónomos (...) y así ganan más que con sus camiones", señala antes de preguntarse "cómo les va a interesar que exista la prohibición de contratar por debajo de coste si con la fábrica contratan el kilómetro a 1,40 o 1,50 euros y luego se lo pagan a los transportistas 70 o 75 céntimos".

A su juicio, "cualquier descuento en los costes", como los que propone el Gobierno, "será bienvenido, pero así no se trata el problema de fondo, que es el de contratar a pérdidas a pequeños transportistas". "En la subcontratación a nosotros nos atracan y la administración no lo puede consentir porque el sector está muy regulado", señala al respecto. Así las cosas, cree que las medidas propuestas son para "subvencionar" y "eso al final se lo reparten entre 4".

Si no se les escucha, dice, "ni se trabaja con el problema", no convocarán el paro, que cumple hoy su décima jornada y que ha paralizado la actividad económica.

Sin embargo, las grandes patronales consideran que los convocantes del paro no tienen validez como interlocutores para estar presentes en las reuniones con el Ministerio de Transportes. Hoy mismo Marcos Basante, el presidente de la Asociación de Transporte Internacional por Carretera, ha asegurado que tienen "un discurso populista para buscar adeptos y crearse un chiringuito" porque lo que "proponen, no lo ampara la ley".

Tras escuchar estas declaraciones, Manuel Hernández se ha preguntado si "este señor que califica a los transportistas de esta manera puede defender los intereses de alguien". "Yo soy un populista y busco un chiringuito y ellos son los que nos defienden. Espero que esto sirva para que se entienda la mafia y el engaño que tenemos dentro de este sector", ha señalado al respecto antes de manifestar que "la corrupción que hay se traduce en la miseria económica y laboral de la gente trabajadora".

Legalmente es en el Comité Nacional del Transporte -que se renueva cada cuatro años- donde se ha de negociar y la plataforma quiere estar. En este sentido, Basante le ha recordado a Hernández que "le quedan cuatro años para poder llegar y si acredita su representatividad se sentará".

A pesar de todo, la plataforma convocante ha dejado claro que no le va a servir ninguna ayuda económica que se negocie sin ellos: "A nosotros no se nos compra con dinero, a nosotros no se nos compra con subvenciones".

Los trabajadores que se movilizan descargan parte de la culpa de su situación sobre las grandes plataformas y las patronales denuncian que les han roto que les han pinchado 6.000 neumáticos y les han roto 400 lunas.

¿Quién está tras la plataforma que convoca los paros? ¿Tiene vinculación con la extrema derecha?

El Gobierno los vinculó inicialmente con la extrema derecha y trasladó la idea de que eran muy minoritarios, pero lo cierto es que están parando el país.

En su estatuto se identifican como patronal, pero no es una gran patronal al uso porque, al menos una parte de sus socios, son chóferes. Su origen es, precisamente, el descontento con el Comité en 2008: al margen de este, seis transportistas gallegos y tres albaceteños fundieron sus asociaciones con el objetivo de atraer al máximo número de transportistas para que el Gobierno escuchara sus reivindicaciones.

Ante la negativa del Gobierno de Zapatero, pusieron fecha a un paro indefinido. El detonante en aquella ocasión también fue el precio de los combustibles y la situación recuerda a la actual: secundada por el sector pesquero, la protesta arrastró -según sus cálculos- al 95% de los medianos y pequeños transportistas. La Plataforma fue la última en abandonar las calles: entonces aseguraron que las medidas eran insuficientes pero que los huelguistas necesitaban volver a trabajar.

En junio de 2010, la Plataforma cesó temporalmente su actividad y Manuel Hernández se convirtió en su cara visible: albaceteño, hijo de transportista y, según él mismo, un autónomo arruinado. Hace nueve meses, resucitaba el espíritu reivindicativo de la Plataforma con un vídeo en el que denunciaba: "Nos tratan como a perros, nadie nos tiene consideración".

Cada vez son más los adeptos a la espalda del comité, que llegaba a un acuerdo con el Gobierno el pasado diciembre. Motivada por su exclusión, la Plataforma se citó en una asamblea en Madrid el pasado día 5. Siguiendo el modelo francés, aprobaron casi por unanimidad este paro nacional. Como en 2008, la Plataforma renace al margen del sistema y, aunque no es su principal reivindicación, su movimiento prende entre los transportistas por la subida desbocada del precio de los combustibles.

¿Tiene realmente la Plataforma vinculación política? Al menos uno de sus fundadores sí: José Manuel Cañás Fachal, candidato del PP en las municipales de 2007. El propio Gobierno de Sánchez ha acusado a la ultraderecha de estar detrás de estos paros, pero tanto su presidente como los portavoces de la Plataforma lo niegan rotundamente.

El propio Hernández ha desmentido "cualquier tipo de vinculación" con "cualquier movimiento político". Sin embargo, sus publicaciones en las redes sociales son bastante elocuentes: en Facebook dice no ser de partidos, sino de personas, en el mismo mensaje en el que alaba "el conocimiento, la cultura y la educación" de un diputado de Vox. En otra publicación, sobre un vídeo de la Legión, se pregunta por qué hay "mugre y escoria" que cuestiona nuestras raíces y en un tercer mensaje se muestra preocupado por que "las mentes tóxicas y mediocres" pongan en peligro la unidad de España.