Desde 2018 se han decomisado más de 300.000 kilos de marisco ilegal solo en Galicia. La mayoría se obtienen de Baiona, Cabo de Cruz, Rianxo, Muxía, la ría de A Coruña y la ría de Ferrol.

Pero, ¿cómo actúan los pescadores furtivos? La periodista de laSexta María Lamela habla en exclusiva con dos de ellos antes de una de sus salidas al mar.

Actúan en plena noche para evitar ser vistos por la Guardia Civil y las patrullas de vigilancia de las cofradías. Así, arriesgan su vida para en solo una hora sacan del mar 1.000 euros en marisco. Tienen asumido que su actividad es ilegal.

Antes de entrar en el agua realizan su particular ritual. "Damos un trago para calentar un poco el 'pechiño' y para dentro", explican a la periodista de Más Vale Tarde.

Después trasladan a su vivero todo el marisco recogido: "En nuestra base de operaciones almacenamos la mercancía. Esta noche hemos cogido nécora, unos 20 kilos más o menos", señalan los dos pescadores, que en todo momento llevan su rostro cubierto.

Afirman que el riesgo le compensa y que van a seguir con ello "mientras siga habiendo billetes". Hay billetes y hay clientes, restaurantes y plazas de abastos esperan ya su mercancía.